(BUENOS AIRES).- «Tenían que drenarlo sí o sí y esta intervención era importante para terminar de sacar todo lo que estaba afectando a ese pulmón», explicó Luciana Rubinska. Daniel Osvaldo, exdelantero de Boca Juniors, fue sometido a una nueva operación durante el último fin de semana y seguía internado el 15 de octubre, después de una infección pulmonar grave que puso en riesgo su vida.
Rubinska explicó que la cirugía tuvo como objetivo drenar y retirar el pus que todavía quedaba en uno de sus pulmones. «Tenían que drenarlo sí o sí y esta intervención era importante para terminar de sacar todo lo que estaba afectando a ese pulmón«, detalló al describir el procedimiento. La operación se sumó al tratamiento iniciado con la internación de urgencia, casi tres semanas antes. El objetivo fue eliminar los restos de la infección que seguían afectando la zona y favorecer la recuperación del órgano.
La primera internación se produjo a fines de septiembre, cuando el cuadro obligó a trasladarlo de urgencia y a ingresarlo en terapia intensiva. La infección comprometió seriamente el pulmón derecho y se complicó con un derrame pleural, una acumulación de líquido alrededor de ese órgano. Rubinska también atribuyó a los médicos que lo atendieron una advertencia transmitida a su entorno: «Si no hubiese sido deportista no contaba la historia, hasta ese punto llegó».
Osvaldo contó que el origen del problema habría sido una caries que no recibió tratamiento. Al comienzo, confundió las molestias con dolores musculares o con un cuadro gripal y demoró la consulta médica, sin advertir el alcance que podía tomar la afección. Su hermana lo encontró mal en su casa de Banfield y consiguió que lo trasladaran al Hospital Municipal de Llavallol.
Durante la primera operación de urgencia, el equipo médico limpió la zona afectada y colocó drenajes. También tomó muestras para estudios de biopsia y cultivos, a la espera de descartar otros factores que pudieran complicar la infección. Tras atravesar la etapa más crítica en terapia intensiva, Osvaldo pasó a terapia intermedia. Desde entonces continuó bajo vigilancia médica mientras seguía el tratamiento.
Rubinska informó que la evolución mostraba señales alentadoras: «La noticia es alentadora, de a poco le van sacando los tubos que tiene conectados al pulmón. Está muy bien de ánimo, super acompañado y ya pasaron 3 semanas de esa primera internación». Las señales favorables incluían la reducción progresiva de los tubos y el buen ánimo, mientras sus seres queridos lo acompañaban durante la internación. En ese período, Osvaldo también anunció que dejó de fumar y que no piensa volver a hacerlo.
El alta todavía no tenía una fecha confirmada al 15 de octubre. Rubinska señaló que Daniel Osvaldo podría salir del hospital en los próximos días si continuaba evolucionando favorablemente, aunque la decisión dependía de su respuesta al tratamiento y de la evaluación del equipo médico. Mientras seguía internado, continuaba con controles y cultivos periódicos para descartar una nueva proliferación bacteriana.
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