(BUENOS AIRES).- «Entiendo que no hay un convencimiento en la forma de trabajo de Ponzio por parte de los jugadores», afirmó Germán Balcarce. La disconformidad con el método de entrenamiento de Leonardo Ponzio se instaló en River durante su interinato, en un momento en que los últimos resultados también pusieron bajo observación el trabajo cotidiano del plantel.
El cuestionamiento se concentra en las tres semanas en que River no disputó partidos, un período atravesado por la fecha FIFA y la postergación del encuentro ante Sarmiento. En esos 21 días, Ponzio concedió seis días libres al plantel; en los otros 15 no hubo ningún doble turno. La distribución de descansos y prácticas formó parte de la preocupación por la rutina del equipo durante esa pausa del calendario.
Las sesiones, además, eran de corta duración y baja intensidad. Algunos jugadores empezaron a plantear por lo bajo que necesitaban entrenarse más. El reclamo no se limitó a los resultados ni al rendimiento durante los partidos: también apuntó a la preparación diaria, al volumen de trabajo y a la organización de las prácticas.
El interinato de Leonardo Ponzio había comenzado con tres victorias consecutivas, pero los compromisos más recientes dejaron otro balance. River perdió ante Huracán, venció por la mínima a Estudiantes de Río Cuarto y empató con Sarmiento en Junín. Esa secuencia, sumada a las objeciones sobre los entrenamientos, profundizó las dudas sobre el presente del equipo y la continuidad del técnico.
Con cuatro fechas por jugar, River estaba fuera de los puestos de playoffs del Torneo Clausura y de los lugares de clasificación a la Copa Libertadores por la Tabla Anual. En esa tabla ocupaba el octavo lugar, a seis unidades de Independiente Rivadavia, líder, con 12 puntos todavía en juego. La distancia con la cima era menor que el total que restaba disputarse.
El cruce con Belgrano
El encuentro ante Belgrano estaba señalado como un cruce directo por la clasificación a copas. Si River no ganaba, la continuidad de Ponzio no estaba asegurada, aunque el plan inicial era que siguiera hasta diciembre; después de ese partido quedarían tres fechas.
El contrato de Ponzio se extendía hasta agosto de 2027 por una cuestión reglamentaria. Consultado por una posible vuelta de Ramón Díaz, respondió: «Vivo el hoy, River es hoy. Para proyectar el año que viene hay que ganar lo que queda. Más no puedo decir. La sensación y, por lo que conozco este club, si no vivís el hoy después es tarde». Díaz había expresado semanas antes: «Quiero agarrar un club, ser campeón y me retiro. ¿Si tengo ganas de volver a River? Cuando quieran», y había rechazado una oferta de Corinthians; River y el entorno del riojano negaban contactos. Ponzio dirigirá ante Belgrano el próximo domingo en Córdoba.
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