Algo positivo dejó la fecha final del Torneo Clausura: la conclusión misma del certamen, en el que Racing no clasificó entre los ocho primeros del Grupo B, acabó entre los últimos de la zona, 23° en la tabla general y, como broche, con una derrota por 2-0 frente a Barracas Central.
¿Acaso se puede remarcar que el primer tiempo hubo trazos de juego asociado? Tal vez sí, como reconocimiento a Sebastián Romero, que cumplió con compromiso un ciclo extenso como interino. Racing, sobre todo por la banda izquierda, tuvo profundidad y recursos para acumular cuatro ocasiones claras, con un sobrepique de derecha a cargo de Elías Torres casi desde el punto penal, mal ejecutado y contenido por Espínola. El local, con apenas un instante de control, llegó al 1-0 con una pelota cruzada que bajó Bogarín para que Orsini convirtiera en el área chica: en el juego por aire Racing, se sabe, está fresco…
El segundo tiempo tuvo valor testimonial con posesión inocua, la ausencia de lucidez para exigir a Barracas y apenas una aproximación nítida recién a los 41 minutos (remate cerrado de Ortegoza, a poca distancia del arco, cuando la maniobra sugería el pase atrás para Fraga), ya con el local 2-0 al cabo de una contra en la que Racing hizo del retroceso un manual de desaciertos.
Se va el año y eso es una buena noticia. Que la temporada 2027 haga de esta un mal recuerdo y que a la vez estimule la reflexión.

