El camino de Vincent Poirier en el baloncesto profesional se ha visto afectado este año por una grave lesión. Acabando la temporada pasada, ya fuera de la Euroliga y centrado en ganar la liga turca con el Efes, un devastador percance lastró su cuerpo: el tendón de Aquiles de su pierna derecha no dio más de sí.
Le ha tocado reinventarse. No sólo ha parado en seco, es que se ha quedado sin equipo. El club que continuará entrenando Pablo Laso, valedor en su etapa en el Madrid antes de que explotara del todo con Chus Mateo, finiquitó la relación laboral al ver que estaría fuera un tiempo.
El pívot se encuentra sin equipo y ha pasado durante el verano por la parte más dura de la recuperación. La lesión más complicada del baloncesto, la que atraviesa él, le hizo tener que aprender de nuevo a andar una vez fue operado y bajó la inflamación.
Ahora ha comenzado a hacer pista. Sin contacto, sólo con movimiento y lanzando para no perder el toque. Y la que tiene a su disposición es la de Valdebebas. El Real Madrid le ha ofrecido sus instalaciones en el norte de la capital, en su ciudad deportiva, para la puesta a punto.
El francés ya era un conocido de la afición española al haber roto a jugar en el Baskonia, lo que le valió un puente hacia América, pero donde realmente subió su caché fue en el Real. Tres años estuvo en el equipo merengue hasta que el Efes le ofreció más dinero.
Para el de Clamart será una doble tarea: recuperase al cien por cien y encontrar hueco en algún equipo que confíe en sus habilidades. El próximo mes cumplirá 33 años. En los vídeos que ha publicado en redes sociales dentro de Valdebebas le tira un guiño a Tavares, con el que forjó una gran amistad a pesar de que competían por minutos en la posición de ‘5′. El objetivo está claro para Poirier: enero de 2027. Sería acortar un tanto los plazos, ya que la lesión se produjo en junio y la baja suele oscilar entre los ocho y doce meses para evitar problemas. Él se deja querer en una entrevista reciente con Kike Sáez y Hugo Carrasco: “¿Volver al Madrid? Me encantaría porque tengo todo aquí“. El club blanco justo acaba de ceder a Ndiaye porque no tenía más sitio en el juego interior y espera a que Garuba se recupere -curiosamente- de la misma lesión que golpeó a Poirier. Mantiene contacto con Laso y con los jugadores de la actual plantilla del Madrid, ya que hace vida allí, ha recibido el calor de NBAs como Jayson Tatum (coincidieron en Boston, sufrió la misma lesión que él) y avanza en la vida que le toca: ser de nuevo un jugador de élite en el baloncesto europeo.
Noticias relacionadas
Euroliga | Mercado
Pablo Laso, escalada a la historia
Euroliga | Pablo Laso
«Fernando es muy bueno, pero no es fácil con Tavares»
Nuestra Newsletter y alerta informativa en canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí para la información.

