En diciembre, Pablo Laso (58 años) se hizo cargo de un Efes que vivió una temporada muy complicada. Salió Igor Kokoskov, hubo muchas lesiones… el equipo acabó penúltimo (12-26) aunque había empezado el curso con uno de los presupuestos más altos y con intención de meterse en cuartos y pelear por estar en la Final Four. Ahora, el equipo turco se resetea, redobla la ambición del que fue campeón en 2021 y 2022… y mantiene a Laso al frente del proyecto aunque hubo rumores de cambio e incluso se situó al vitoriano de regreso en los banquillos ACB.
El Efes ha fichado a Mike James, Matthew Strazel, Collin Malcolm, Fatts Russell, Dario Saric y Bruno Fernando. Y dejado ir a Shane Larkin (obviamente, uno de los jugadores más importantes de la historia del equipo), Vincent Poirier, Nick Weiler-Babb, Roland Smits, Saben Lee, Cole Swider y otro referente como Rodrigue Beaubois. Y siguen PJ Dozier, Jordan Loyd, Isaia Cordinier, Ercan Osmani, Kai Jones y Georgios Papagianis en lo que es un proyecto totalmente renovado y que espera cambiar totalmente sus sensaciones y resultados en la próxima Euroliga con respecto a la temporada pasada.
En el arranque de los entrenamientos, Laso ha mantenido una extensa e interesantísima charla con Semih Tuna, periodista de Eurohoops. “Nueva temporada, nuevo equipo, muy ilusionado”, dice el ex de Real Madrid y Baskonia, entre otros, que quiere aprovechar estas semanas de trabajo para implantar la filosofía que le costó más trasladar el curso pasado, cuando llegó al equipo en plena competición: “Los jugadores tienen que entender que lo que queremos los entrenadores es implantar las ideas que queremos que se vean luego en los partidos oficiales. Se trata de prepararnos para una temporada muy larga, aunque tiene sus riesgos porque lo que los jugadores quieren es ganar siempre, también los amistosos de pretemporada”.
Esa nueva idea pasa por mejorar, por ejemplo, en la creación de juego, uno de los puntos débiles en los meses que Laso dirigió al equipo la temporada pasada: “Hemos hecho un análisis profundo y hemos estudiado los problemas que hubo. Las lesiones fueron un factor obvio, pero una cosa que teníamos clara que había que mejorar era la creación”. Para eso han llegado James, Strazel y Russell. “Son fichajes muy importantes para nosotros, vamos a tener muchos generadores de juego que, además, pueden jugar juntos. Mi hijo juega de base, no a ese nivel, pero es base y me dijo que ahora tengo tres muy buenos en el equipo. Y le dije que qué pasaría si vamos ganando por seis cuando queda un minuto y tenemos a los tres juntos en pista. Se lo pondríamos muy difícil al equipo rival”.
“Necesitábamos también mejorar el rebote, tener un jugador importante ahí después de lo que echamos de menos a Poirier por sus lesiones. Y creemos que Bruno nos va a ayudar mucho en eso. Y que vuelva Papagianis, que siga Kai, que llegue Saric…”, asegura sobre otro de los puntos débiles que se han concentrado en reforzar: “El año pasado había muchos momentos en los que parecía que Osmani tenía que hacer todo. Es muy bueno pero no puede ser nuestro héroe. No quiero héroes. Solo los quiero para el ultimo tiro, si hay que ganar en una última jugada. Eso será un tiro a la heroica y espero que lo metamos. Pero, por lo demás, no quiero héroes, quiero que seamos un equipo. Para eso hemos fichado ese tipo de bases y luego a Yusta, Collin… jugadores físicos que nos pueden ayudar mucho”.
El nuevo capítulo de Mike James
Laso también debate sobre uno de los puntos clave de esta nueva temporada del Efes, la salida de Larkin y la llegada en su lugar de Mike James: “Si vamos a hace tres meses, fue muy determinante quedarnos sin Larkin. Es un jugadorazo, sería un idiota si no lo tuviera claro. Pero necesitábamos a alguien sobre el que pudiéramos poner el foco del equipo, y creo que Mike lo es por su experiencia. Ha jugado en la NBA… me he enfrentado a él muchas veces y siempre ha sido un ganador. Y sé que el Efes será visto ahora como el equipo de Mike James, claro. Y sé que los equipos se centrarán en pararle a él. Y también sé que les costará mucho porque hay momentos en los que lo único que puede parar a Mike James es… el propio Mike James. Eso está muy bien, pero tampoco quiero que seamos solo eso, el equipo de Mike James. Por eso importante haber fichado a Strazel, Fatts… las jugadas en las que Mike esté muy cubierto no van a ser un cara o cruz que él se tenga que jugar. No va a tener esa presión. Ojalá meta siempre todos los tiros. Pero cuando no le entren, estaremos preparados. Él tiene que marcar diferencias, pero tiene que estar rodeados por un buen equipo”.
El fichaje de James está vinculado a la salida de Larkin, pero no el de Strazel: “A él le fichamos antes, luego supimos que se iba Shane y que necesitábamos alguien que fuera diferencial y Mike se puso a tiro. Al principio cuando hablaba de él, todo el mundo tenía claro que el Barça lo había firmado. Pero no era del todo así, y no fue difícil convencerlo porque tenía la visión, las ganas de estar en un buen equipo con el ambiente adecuado. Estoy muy feliz de que esté aquí pero no quiero que asocien a nuestro equipo solo con él, que es algo que además le pondría una presión tonta que ni merece”.
Pero ¿será el que se juegue los tiros importantes? “Si quedan siete segundos, pierdes de uno y está James en pista, todo el mundo va a pensar que el tiro es suyo. Si yo fuera el entrenador rival mandaría tres defensores contra él. Así que no anotará, pero es lo suficientemente listo para encontrar al compañero que esté liberado. Y esté tendrá que meter el tiro. Hay una jerarquía, todo el mundo tiene que entender su rol… pero es baloncesto y hay que leer las situaciones según van produciendo. Hace diez años, con el Real Madrid, ganamos en Belgrado con un último tiro de Luka Doncic. Dos días después, jugamos en Málaga, volvimos a depender del último tiro y Luka vino y me dijo que quería la misma jugada que el viernes. Y yo le dije que el rival lo sabría, así que lo que había que hacer era usarlo como un señuelo pero hacer otra jugada. Y ganamos con una bandeja que generaron Sergio Rodríguez y Causeur. Así que hay una jerarquía pero da igual, lo que importa es ganar”.
El recuerdo de esas jugadas con el Real Madrid lleva la conversación a cuánto ha cambiado como entrenador desde entonces. “Creo que los entrenadores, muchas veces, lo que tenemos que hacer es ayudar a los jugadores. Por ejemplo, en el Madrid todas las jugadas importantes en las que teníamos saque lateral, el que sacaba era Rudy. Así que un día me dijo que por qué sacaba siempre, que él también quería estar en la resolución de esas jugadas. Y lo dije que sí, pero que si no sacábamos bien, ni habría jugada. Los jugadores quieren hacer las cosas bien, y tú como entrenador les tienes que ayudar. Todos quieren hacerlo bien, pero tienes que ponerles en la situación idónea para que lo hagan, para que sean cada vez mejores. Con mejores jugadores, tienes un equipo mejor”.
Además, el técnico vasco se refiere a otras cosas que han ido cambiando en su trabajo con los años: “Hace veinte años, la pretemporada era fundamental porque los jugadores venían fuera de forma, de haberse pasado los domingos en la playa. En una semana los tenías en forma, pero ahora llegaban ya bien. Pueden arrancar un día y jugar al siguiente, y eso es un cambio para mejor: ahora se preocupan de cuidarse también durante sus vacaciones, todo el año. Eso es una bendición para los entrenadores”.
También está, obviamente, feliz con la llegada de Dario Saric: “Creo que es un gran jugador, ha estado muchos años en la NBA y yo lo sufrí cuando él jugaba aquí en el Efes y yo entrenaba al Madrid. Le respeto mucho. Tiene algo que el rival no puede frenar, y es su visión de juego y su pase. Eso no es normal para un jugador interior, grande. Eso es lo que tienen también Jokic, Sengun… Saric puede ser otro generador de juego en pista. Necesitábamos un interior así, capaz de crear, rebotear, defender… cuando la bola está en sus manos, sabemos que va a pasar algo bueno”.
La nueva oportunidad de Fernando
Y con Bruno Fernando, que no tuvo ningún éxito en el Real Madrid como suplente de Edy Tavares: “Le llevo siguiendo muchos años y cuando fue al Madrid, dije que era muy bueno pero que necesitaba paciencia, porque no es fácil jugar cuando está Tavares ahí. No hizo mala temporada, pero si está Tavares no lo parece tanto. Mira el caso de Poirier. Él como suplente de Tavares era él mismo, Poirier. Después vino al Efes y fue un titular excelente. Fernando salió del Madrid y lo hizo bien en Belgrado, pero creo que tiene mucho margen de mejora. Ahora, sin Poirier necesitábamos a alguien que pueda ser una referencia en ataque y en defensa; que rebotee, genere… Bruno tiene ahora compañeros que le darán la bola donde es más efectivo, y en defensa también tenemos que ayudarle nosotros porque puede ser importante también. Creo que puede ser un gran jugador en Europa durante muchos años”.
Laso, además, asume que ahora por fin el Efes será su equipo desde el inicio de temporada: “Los entrenadores siempre pedimos tiempo, y será de idiotas no entenderlo, pero no podemos pedirlo y perder 25 partidos seguidos. Quiero que mi equipo sea competitivo desde el primer día. El año pasado fue muy difícil por llegar cuando llegamos y porque en vez de recuperar efectivos cada vez había más lesionados. Ahora quiero un equipo del que sienta que cree en lo que hacemos aunque haya problemas. Porque siempre los hay. Cuando un equipo es reconocible cuando vienen mal dadas, es cuando estoy satisfecho de verdad. Tenemos que tener resiliencia, entender que las temporadas son largas y complicadas pero que hay que estar siempre unidos. Eso es lo que como entrenador me hace feliz. Luego, el tiempo que tienes… en un equipo de fútbol si se pierde no echas a 25 jugadores, la decisión fácil es echar al entrenador. Es lo que es, y los que nos dedicamos a esto tenemos que tenerlo claro. Pero necesitamos tiempo para crear un sistema más allá de la obligación de ganar partidos. Ahora casi tienes que jugar cada día y ganar cada día, y se te centras solo en eso, pierdes algo por el camino. No sé si en diez años estaré aquí, pero lo que quiero es que mi trabajo de hoy sea productivo dentro de diez años. Si no intento eso, no sería Pablo Laso. Quiero que mi equipo sea campeón, pero que sea bueno para diez años”.
Sobre el estilo de juego de la Euroliga, se refiere a uno de los técnicos a los que más respeta, un Sarunas Jasikevicius con el que vivió muchos duelos uno en el Madrid y otro en el Barcelona y al que ahora se cruza en cada Fenerbahçe-Efes: “Es un ejemplo de entrenador al que respeto muchísimo. Jugué contra él en el Barça y ahora en el Fenerbahçe no hace las mismas cosas. Y eso habla muy bien de él como entrenador. Antes centraba su juego en Mirotic, ahora en Horton-Tucker, Baldwin… un perfil muy distinto. Y en defensa también hace muchos ajustes”.
En la parte final de la charla, tuvo palabras de elogio para la Liga turca y una selección otomana que es ahora una de las más potentes del mundo: “A nivel organizativo es una gran competición que todavía puede mejorar, pero ya es una de las más potentes de Europa. Hablas con ojeadores de la NBA y saben que es una competición potente. Y la selección vive días felices. Un gran equipo, un gran entrenador como Ataman… creo que serán una gran selección durante años. Va bien y es un equipo al que deseo suerte… pero el día que jueguen contra España le diré a mi amigo Ergin que ya veremos que pasa”.
Y explicó que para alguien como él es muy difícil no pensar permanentemente en baloncesto: “¿El sitio más raro donde se me ha ocurrido una idea sobre baloncesto? Difícil pregunta… las mujeres dicen que los hombres vamos al baño y estamos allí pensando. Mis amigos en España bromean sobre eso. Dicen que estamos comiendo y de repente me pongo a mover vasos haciendo una jugada. Hay que estar un poco loco con este deporte para entenderlo. Es parecido a cuando hablas con un músico, pueden estar en una playa tranquilamente y tener la idea para una canción. Tienes que estar siempre listo para cuando te llega la creatividad. ¿Tenemos que ser los entrenadores tipos extraños? Pues igual un poco sí lo somos, creo que va en nuestra sangre. El primero que me dijo que yo sería entrenador fue Zeljko Obradovic en 1995”.
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Por último, así trata de desconectar: “Series, películas, música. Como estaba en España en verano, vi series españolas como Muertos S.L. Muy divertida. También series y películas españolas. Soy un poco adicto a las series y las películas, pero igual es mi forma de quitarme un poco el baloncesto de la cabeza. Mis jugadores me hacen recomendaciones, los americanos ven un montón de cosas. Anthony Randolph, cuando estaba en Madrid, veía muchos dibujos animados. Yo me reía de él y su respuesta me dejó muerto, me dijo ‘sí, tengo que conocerlos porque si no mi hija me mata’. Melvin Pantzar, con 18 o 19 años veía NBA todo el tiempo y yo le decía que lo entendía, pero que si quería aprender, que viera Euroliga”.
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