(BUENOS AIRES).- «Después de no ‘matar’ los partidos parece que pasamos a la comodidad». La frase es de José Mourinho y resume el malestar del técnico portugués tras el triunfo del Real Madrid por 2-3 en su visita al Elche, que se definió recién con el gol de Carlos Espí en el descuento. El DT no se quedó en la celebración: analizó el porqué de un final tan sufrido para un equipo que llegó a manejar la diferencia.
José Mourinho explicó que su equipo terminó padeciendo porque no supo liquidar el partido y perdió el control del juego en buena parte del segundo tiempo. «Hay partidos que parecen acabados pero no están acabados. Tienes tres o cuatro oportunidades, y de la facilidad con la que nos sentimos pasamos a no controlar el juego», dijo el entrenador. Su mayor reproche apuntó a esos minutos de relajación, que casi le cuestan caro al conjunto blanco.
La autocrítica siguió por el lado de la ventaja desaprovechada. El portugués lamentó que el equipo no aprovechara sus buenos momentos para ponerse tres o cuatro goles arriba y asegurar el resultado. «Me preocupa, pero la preocupación sería gigante si nosotros jugamos mal del 1 al 90», aclaró Mourinho, para dimensionar que el problema fue de tramo y no de rendimiento global.
Espí, el salvador de Mourinho
Carlos Espí se transformó en la figura del partido al marcar el gol de la victoria en tiempo de descuento, justo después del empate del Elche. Mourinho elogió la capacidad de reacción de sus dirigidos: «reaccionar y ganar, que es lo más importante», valoró el técnico. Según indica el registro de efectividad, Espí es el delantero con mejor promedio de Europa: un gol cada 13 minutos.
El futuro de Espí en el once, sin embargo, tiene un condicionante. José Mourinho ve poco probable encontrarle un lugar en el equipo junto a Mbappé, para no desequilibrar el esquema. Sí reservó elogios para Diomande, a quien vio mejor físicamente y más adaptado al plantel.
El técnico también se refirió a su propia decisión de arriesgar con los cambios del final, aun a costa de perder el punto. «Con los cambios del final hemos arriesgado todo. Podíamos perder, pero había que hacerlo porque el empate no nos sirve», explicó. «O matamos o morimos», resumió Mourinho sobre esa apuesta por los tres puntos.
Mourinho reconoció además el mérito del rival, que tras el cambio de estructura se lanzó por el empate sin calcular riesgos. «Ellos han cambiado su estructura, pero no han tenido miedo a perder de cuatro o cinco goles. Han tenido coraje y nos han complicado la vida», señaló sobre el Elche. En la misma jornada, Vinícius, Mbappé y Konate escondieron un mensaje en apoyo a Ceuta, en otro capítulo de la actualidad del plantel madridista.

