(BUENOS AIRES).- Boca Juniors deberá resolver el regreso de cinco futbolistas que terminan sus préstamos mientras proyecta el próximo mercado de pases. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme definirá qué lugar pueden ocupar en el plantel, con la evaluación deportiva de Rodolfo Arruabarrena como factor determinante. La vuelta al club no garantiza la continuidad de ninguno.
La dirigencia de Riquelme deberá cruzar las necesidades del equipo con la planificación económica y contractual. Arruabarrena evaluará cuáles de los cinco pueden aportar soluciones en sus puestos y tienen lugar en la estructura que pretende armar. Si alguno no entra en sus planes, Boca analizará nuevas cesiones o posibles transferencias.
Renzo Giampaoli deberá volver de Gimnasia y Esgrima La Plata, donde está a préstamo. El defensor central tendrá que presentarse nuevamente en Boca y esperar la evaluación del cuerpo técnico sobre su lugar en la última línea. Arruabarrena también considerará las alternativas disponibles para reforzar la defensa antes de resolver si puede sumarse al plantel.
Agustín Lastra regresará de Independiente Rivadavia, donde está cedido. La revisión de su caso pasa por determinar si puede competir por un lugar en el plantel profesional o si necesita sumar continuidad en otro equipo antes de tener una oportunidad en Primera. Jabes Saralegui, mediocampista a préstamo en Tigre, también deberá volver y será evaluado según las necesidades del equipo y el espacio que pueda encontrar en la estructura del entrenador.
Oscar Salomón, defensor cedido en Platense, y Gabriel Vega, mediocampista de Atlanta, completan la nómina. Ambos volverán a Boca cuando finalicen sus respectivos préstamos. Sus situaciones también forman parte de la evaluación deportiva y contractual que la dirigencia debe resolver.
El mercado de pases de Boca
El ataque de Boca también está en la planificación de Juan Román Riquelme. Alex Arce aparece como una alternativa para 2027, luego de un ofrecimiento informal de sus representantes que no llegó a convertirse en una oferta formal ni en un acuerdo con Independiente Rivadavia. El delantero suma 52 goles y seis asistencias en 80 partidos oficiales, tiene contrato hasta diciembre de 2028 y un valor de mercado cercano a 3,5 millones de euros, cifra que no necesariamente coincide con lo que pediría su club. Boca busca además un centrodelantero con gol para la Copa Sudamericana; esa necesidad es distinta de la opción de Arce para la próxima temporada. Las dudas sobre la continuidad de Milton Giménez y la situación física de Adam Bareiro después de su operación también podrían modificar las prioridades ofensivas.
Tomás Aranda es otra pieza contemplada para el ataque: el enganche de 19 años lleva 32 partidos en Primera, con un gol y tres asistencias, y Arruabarrena le había confiado la camiseta número 10. A fines de agosto se fracturó la zona de unión del peroné y la tibia de la pierna derecha durante una práctica en Ezeiza; fue operado el 27 de agosto. En la rehabilitación empezó con trabajos livianos de gimnasio, ejercicios específicos, bicicleta fija y movimientos diferenciados en el campo. La previsión es que se integre gradualmente al grupo antes de fin de año y llegue en plenitud a la pretemporada de enero de 2027, aunque todavía no hay una fecha confirmada para su regreso a los partidos oficiales.
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