(BUENOS AIRES).- “Mirá que pasó tiempo, pero siempre que lo veo me pasa lo mismo”, dijo Lionel Messi en la entrevista que Martín Arévalo recordó al volver sobre los festejos del Mundial. La charla reconstruyó la reacción de la familia de Messi ante el título y la forma en que sus hijos vivieron la consagración de Argentina.
Martín Arévalo le preguntó si volvería a Qatar para pisar la cancha: “¿Te gustaría volver a Qatar alguna vez? ¿A pisar la cancha?”. Messi respondió: “Sí, ¿por qué no?”. Antes, el entrevistador le había pedido que se acercara con la copa porque era suya; después presentó un “mini Lusail”, un objeto que describió como hecho especialmente para Messi.
Al mostrar el obsequio, Martín Arévalo también señaló que allí estaban los compañeros de Messi y parte de su entorno. Entre las personas que nombró estuvieron Antonella, Tiago, Mateo y Ciro, además de sus sobrinos, cuñados, amigos y la familia de Antonella. La descripción unió la referencia al estadio con el recuerdo de quienes acompañaron al futbolista en los festejos.
Arévalo retomó la escena en la que Messi les decía “ya está” a sus familiares mientras ellos lloraban. Para explicarle por qué quería mostrarle ese momento, le dijo: “yo quiero mostrarte algo para terminar porque fue muy emocionante porque mientras vos les decías ya está ellos hacían esto cuando vos hacías ya está todos lloraban todos Leo porque el logro era tuyo lo vi que también es lindo ¿Te lo merece?”. El entrevistador describió así la emoción de los familiares ante el logro.
Messi explicó que sabía cuánto habían deseado el título sus seres queridos y cuánto habían sufrido durante el camino. “Sé lo que ellos deseaban, sé lo que sufrieron, lo que se peleaban con todos, a lo que se los comían”, dijo. Su respuesta relacionó el gesto que acababa de ver con la experiencia de su familia durante el Mundial.
El llanto de sus hijos fue uno de los recuerdos que Messi destacó de aquel torneo. “es hermoso poder ver a todos no obviamente pero ver a a mis hijos a Tiago llorar y vivirlo de la manera que que lo vivió es inexplicable”, contó. También mencionó a Mateo y Ciro al explicar que, si el Mundial se hubiera jugado antes, quizá no habrían podido vivirlo de la misma manera.
Messi contó que durante la consagración no le salía llorar: disfrutaba lo que habían conseguido o todavía no lo asimilaba. La emoción llegó después, al mirar videos de los festejos de su familia y de la gente en el país. “no me salía en ese momento el llorar, estaba disfrutando de de lo que habíamos conseguido o o no caía, no sé lloré mucho más después de de haber sido campeón, viendo viendo videos un millón de videos de de festejo de festejo de la gente, así como mi familia de muchísima gente en el país, no sé, en ese momento no me salía al llorar, pero después cuando bajó todo y estaba tranquilo, lloraba de felicidad solo.”
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