(BUENOS AIRES).- «Es un desafío totalmente nuevo para mí, siempre me generó curiosidad dirigir a un seleccionado». Marcelo Gallardo habló en el aeropuerto, rumbo a Quito, antes de ser presentado como nuevo director técnico de la Selección de Ecuador. El Muñeco vuelve al ruedo después de una fallida segunda etapa en River Plate y asume este reto con ganas y deseo de trabajar.
«Llegó en un momento en el que estaba con deseo de trabajar. Esta chance se presentó hace dos años atrás, antes de Sebastián (Beccacece), y no estaba en condiciones de asumir ese desafío. Hoy me agarra con ganas, bien y el deseo de tener un desafío diferente en mi vida como entrenador», explicó Gallardo. La posibilidad de dirigir al combinado ecuatoriano ya se le había presentado en ese momento anterior, antes de la llegada de Beccacece, pero entonces no se sentía en condiciones de tomarlo.
Después de alcanzar la gloria en River y de probar suerte en el exterior a nivel de clubes, Marcelo Gallardo cambia de escala: por primera vez dirigirá a una selección nacional mayor, algo que siempre le llamó la atención.
El objetivo: un equipo identificado con su pueblo
Sobre lo que busca en el plano futbolístico, el entrenador explicó: «La idea es construir un equipo con el que el pueblo ecuatoriano se sienta totalmente identificado, eso tiene su proceso». Gallardo anticipó que no se trata de un proyecto de resultados inmediatos, sino de una construcción de plazo extendido.
«La muy buena generación de futbolistas que tiene despierta en mí un entusiasmo importante. Jugadores jóvenes, con talento, muchos de ellos con actualidad y presencia en equipos importantes de Europa. Otros con un potencial enorme para seguir desarrollando. Eso conjuga el deseo en mi persona de dar ese gran paso para tratar de potenciarnos», destacó el DT.
«Tiene potencial y futbolistas como para dar un paso más. Vamos a iniciar un proceso largo y esperemos sea con un buen sentido, que tenga una estructura detrás que lo contenga», deseó el argentino.
Ecuador viene de disputar el Mundial 2026, donde superó la fase de grupos como uno de los mejores terceros gracias a un triunfo histórico frente a Alemania. Su campaña terminó en dieciseisavos de final a manos de México, uno de los tres anfitriones del torneo. Ese plantel será la materia prima con la que Gallardo iniciará su ciclo, que arranca formalmente con su presentación en Quito.

