(BUENOS AIRES).- La comisión independiente determinó que Manchester City fue culpable de infringir las normas financieras de la Premier League durante nueve temporadas, entre 2009/10 y 2017/18. Mientras el caso sigue abierto, Jesse Marsch pidió que el club descienda de categoría. Ese reclamo no constituye una decisión disciplinaria: la sanción final todavía no fue definida.
La comisión describió distintos incumplimientos en el manejo financiero del club. Determinó que hubo contratos comerciales considerados ficticios, información financiera incorrecta y ocultamiento de la verdadera situación económica ante auditores y organismos reguladores. También estableció infracciones relacionadas con los límites de gasto. Las conclusiones abarcan, así, contratos, reportes económicos y el cumplimiento de las restricciones de gasto.
Marsch es el actual entrenador de Canadá y fue director técnico de Leeds United, en Inglaterra. Al referirse al castigo que considera adecuado, sostuvo que el equipo dirigido por Pep Guardiola debería descender a una categoría inferior. También afirmó que durante su paso por Inglaterra existía la percepción de que las irregularidades del City eran conocidas dentro del ambiente. Su postura no representa una decisión de la liga.
Las sanciones posibles incluyen una multa económica, una quita de puntos, la pérdida de títulos o el descenso. Ninguna de esas medidas se había aplicado al momento descripto. El descenso figura entre las alternativas más severas, pero sigue siendo una posibilidad y no una resolución adoptada. El proceso, por lo tanto, todavía no permite establecer cuál será la consecuencia para el club.
Manchester City presentó formalmente una apelación y sostiene que es inocente de las acusaciones de la Premier League. En un comunicado, afirmó que cuenta con pruebas para defender su posición y cuestionó el fallo por considerar que contiene errores de hecho, de derecho y de principio. La apelación mantiene abierto el caso, y su resultado podría modificar sustancialmente el escenario que dejó la determinación de la comisión. El fallo todavía no se tradujo en una sanción definitiva mientras el recurso siga pendiente.
La posibilidad de un descenso también plantea interrogantes sobre el plantel. Una pérdida de categoría no implicaría automáticamente la salida de todos los futbolistas, aunque podría cambiar el proyecto deportivo y económico del club. Erling Haaland tiene contrato con Manchester City hasta 2034 y no se conoce una cláusula de salida que se active automáticamente ante un descenso. Esa condición contractual, por sí sola, no define qué ocurriría si el club recibiera esa sanción.
Por ahora, Manchester City continúa compitiendo con normalidad mientras espera que la apelación pueda revertir o modificar el fallo. La resolución de ese recurso será el próximo paso del expediente y permitirá conocer cómo queda el pronunciamiento de la comisión. Hasta entonces, el pedido de Marsch sigue siendo una postura sobre el castigo posible, no una medida dispuesta por la Premier League.
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