El Real Madrid, el Barcelona y el Valencia Basket tienen un problema serio a la hora de planificar sus plantillas para el curso que viene. No solo porque los gigantes griegos y turcos están tirando de talonario para convencer a las estrellas —libres o no— del mercado, sino porque también deben reforzarse con ciertos jugadores, los jugadores de formación, para cumplir los requisitos que impone la Liga Endesa.
En 2011 los requisitos cambiaron en el baloncesto español. La Federación Española de Baloncesto (FEB), la ACB y la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) acordaron, con la mediación del CSD, la incorporación de una nueva figura: el jugador de formación sustituyó al jugador seleccionable, después de que la Comisión Europea advirtiera a España de que estaba incumpliendo el principio de libre circulación para los trabajadores europeos. La normativa exige un mínimo de cuatro jugadores de formación en convocatorias de 10 a 12 miembros y de tres en el caso de que sean ocho o nueve los jugadores disponibles.
Ahora mismo el Real Madrid y el Barça lo cumplen, pero no holgados, y el Valencia ha dicho adiós a seis jugadores con esta condición, metiéndose en un problema para la campaña que viene. Para que un jugador sea cupo debe haber pasado tres años (al menos seis meses cada uno) en un club afiliado a la FEB entre el segundo año de infantil (13 a 14 años) y el segundo año de sénior (19 a 20) y no hace falta tener nacionalidad española para cumplir este requisito. En el Madrid, por ejemplo, tienen este estatus Sergio Llull, Alberto Abalde, Edy Tavares (se incorporó a la base del Gran Canaria en 2009, con 17 años), el recién fichado Jaime Pradilla y el lesionado Usman Garuba. También Mario Hezonja, que llegó a la cantera del Barça en 2012, también con 17 años.
El Madrid contaría con cuatro cupos sin Hezonja a la espera de la vuelta de Garuba. Al límite. De ahí que vaya a incorporar al ucraniano Max Shulga (formado en León y Torrelodones) y se incline a igualar este viernes la oferta del Valencia Basket por Eli Ndiaye. El plazo para ejercer el tanteo acaba a las doce de la noche.
El Barça se metió en un problema tras las salidas de Tomas Satoransky, Willy Hernangómez y Juani Marcos. Sin ellos sumaba cuatro cupos: Joel Parra, Toko Shengelia (que no ha cerrado la puerta a marcharse), Darío Brizuela y Juan Núñez. Por eso añadió al italo-uruguayo Agustín Ubal, que se formó en la cantera azulgrana, y este jueves anunció un refuerzo interior que cumple los requisitos: Olek Balcerowski. El pívot polaco llegó a la cantera del Gran Canaria con 15 años. Rascar algo en la cantera también se ha vuelto complicado, ya que la mayoría de jugadores con proyección de reforzar el primer equipo a corto plazo (Joaquim Boumtje-Boumtje, Nikola Kusturica, Sayon Keita…) se están yendo a la NCAA.
El Valencia arrancó la pasada temporada como uno de los equipos con más jugadores de formación. En total ocho, más la incorporación de Álvaro Cárdenas en la recta final del curso. Pero el panorama ha cambiado drásticamente. Se han marchado Brancou Badio (PAO), Jean Montero (Olympiacos), Sergio de Larrea (Dallas Mavericks), Jaime Pradilla (Madrid), Isaac Nogués (Joventut) y Xabi López-Arostegui (Tenerife). De momento continúan Josep Puerto, Cárdenas y Yankuba Sima, a los que se ha unido el fichaje de Mario Saint-Supéry. Para tratar de resolver este golpe, el Valencia Basket se fijó en Joel Parra, pero el alero renovó con el Barça, y el pasado fin de semana presentó una oferta por Eli Ndiaye, que el Madrid puede igualar este viernes en el tanteo.
La fuga a la NCAA (Lucas Langarita, Rubén Domínguez, Álvaro Folgueiras…) y la marcha de cupos nacionales a otros equipos europeos (Santi Yusta se ha comprometido con el Anadolu Efes) agrava aún más la situación. Tres casos que demuestran que el mercado ACB no solo se rige por el talento, el presupuesto y la ambición de cada equipo, sino que hay otro factor que condiciona los movimientos: los cupos. Mientras los grandes de Europa se pelean por las estrellas, Madrid, Barça y Valencia afrontan otra carrera igual de decisiva: encontrar los jugadores de formación que les permitan competir sin sobresaltos durante la próxima temporada.
Noticias relacionadas
Barcelona
El Barça deja ir a medio equipo: Willy, Sato…
¡Lleva el deporte contigo!
Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

