(BUENOS AIRES).- «Es un adelantado», dijo Enrique Macaya Márquez sobre Leandro Paredes después del triunfo 1-0 de Boca en el Superclásico. El histórico periodista destacó la lectura de juego del capitán, que fue uno de los puntos altos del equipo en la victoria frente a su clásico rival.
El elogio se conoció en el análisis posterior al partido y fue compartido por DSPORTS Argentina durante el programa Puede Pasar. Enrique Macaya Márquez desarrolló su evaluación con una frase más extensa: «Paredes es un adelantado dentro de la cancha«. La definición se incorporó al repaso del Superclásico y puso a Paredes en el centro del comentario sobre el funcionamiento de Boca.
Enrique Macaya Márquez valoró que el volante puede anticiparse a lo que va a ocurrir, encontrar soluciones antes que los rivales y elegir acciones que ordenan a sus compañeros. Esa lectura aparece cuando tiene que decidir en qué momento avanzar y cuándo conservar la pelota, con respuestas que se adaptan a las necesidades del equipo. El comentario puso el acento en una inteligencia futbolística que le permite influir en distintos tramos del encuentro, más allá de la técnica individual.
El partido en la Bombonera tuvo tensión, intensidad y disputas, además de varias acciones polémicas. River era el clásico rival al que Boca necesitaba imponerse, y Paredes integró el grupo de puntos altos del equipo en ese escenario. Desde el mediocampo fue una referencia para manejar la pelota, distribuir los pases y darle sentido a las posesiones. La función requería ordenar la circulación en un encuentro de ritmo exigente.
Cuando Boca debía iniciar sus ataques desde el fondo, el capitán se ofrecía como alternativa de pase y ayudaba a abrir espacios para sus compañeros. Esa participación le daba al equipo una referencia para conectar la salida con las jugadas ofensivas, sin que la circulación dependiera de un recurso aislado. Cuando debía defender la ventaja, su lectura le permitía colaborar en la recuperación y administrar la posesión. Paredes intervenía así en dos momentos distintos del funcionamiento colectivo.
Desde su regreso al club, Paredes se convirtió en una pieza central del proyecto futbolístico de Boca. Su experiencia internacional y su recorrido en la Selección Argentina aportaron jerarquía a un mediocampo que necesitaba una referencia. Además de ocupar ese lugar en la cancha, asumió la capitanía y se convirtió en uno de los principales líderes del vestuario. Su peso en el equipo combina la función futbolística con la responsabilidad de conducir a sus compañeros.
El análisis también destacó herramientas que expresan esa lectura: la visión periférica, la precisión en los pases y la facilidad para encontrar compañeros libres. Con ellas, Paredes puede acelerar o bajar el ritmo según lo que necesita Boca, y su influencia va más allá de las estadísticas individuales. Enrique Macaya Márquez presentó esa inteligencia como una virtud capaz de marcar diferencias en un fútbol cada vez más físico y dinámico.
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