(BUENOS AIRES).- «En ese marco, el Club comunica que los futbolistas Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Alex Woiski, Maximiliano Salas y Giuliano Galoppo no integrarán la delegación y deberán presentarse el lunes 22 de junio para entrenar…», expresó River Plate en el comunicado que difundió en sus redes sociales al iniciarse el mercado de pases de invierno. La lista de los «borrados» fue el bombazo con el que arrancó el período de refuerzos en el fútbol argentino, aunque el detalle más llamativo apareció después: de todos esos jugadores, solo tres podrían dejarle dinero en caja al club.
El club de Núñez justificó las bajas por el costo salarial que implicaba mantener a ese grupo dentro del plantel y también por cuestiones deportivas. En el mismo texto anunció que Ian Subiabre y Santiago Lencina, con negociaciones en curso para incorporarse a otras instituciones, tampoco viajarán a la pretemporada. Y dejó una puerta abierta para dos casos: «Una vez finalizada la participación de su selección en el Mundial, Kevin Castaño se reincorporará a los entrenamientos junto a los jugadores mencionados. En igual sentido lo hará Matías Galarza Fonda en caso de que el ejercicio de la opción de compra no sea ejecutado efectivamente».
Más allá del impacto deportivo de la decisión, el análisis económico muestra un escenario poco alentador para River. Solo Matías Galarza, Kevin Castaño y Giuliano Galoppo tienen mecanismos que podrían generarle un ingreso, y la suma total de esos montos apenas supera los 10 millones de dólares. El contraste es duro: solamente por Castaño, el club había pagado más de 15 millones de dólares al Krasnodar de Rusia en el mercado de verano de la temporada 2025.
Cuánto puede entrar por cada uno
Matías Galarza hoy está en el Inter Miami de la MLS y su operación contempla una obligación de compra de 3 millones de dólares por el 50% de la ficha, condicionada a determinados objetivos deportivos que el jugador logre cumplir. El pase del volante al club estadounidense le había costado 5 millones de dólares a River, así que tampoco en este caso habría recuperación completa de la inversión.
Giuliano Galoppo, por su parte, está a préstamo en el Atlanta United de la MLS con una opción de compra de 6 millones de dólares por el 50% de la ficha que queda en manos de River. El resto dependerá del San Pablo: el club brasileño deberá decidir si acepta desprenderse de su parte por el mismo valor o si negocia otro tipo de cifra.
El caso de Kevin Castaño es el más particular. El volante colombiano fue dado a préstamo por una temporada al Atlético Mineiro de Brasil, con una obligación de compra del 50% del pase a cambio de 5 millones de dólares. Allí llegó y fue titular en cada uno de los partidos del calendario, un rendimiento que podría asegurar el cumplimiento de la cláusula.
A ese cuadro de situación se suma una operación en estudio que podría modificar los números finales. Desde el club analizan realizar un intercambio formal de las fichas para que Fausto Vera se quede dentro del plantel, en una movida que cuenta con el respaldo de Leonardo Ponzio. En ese escenario, la opción de compra ronda los casi 4 millones de dólares, de modo que el Millonario recibiría dinero, pero lejos de recuperar gran parte de lo que invirtió por contratar al volante colombiano.

