El media day puso definitiva y oficialmente en marcha la temporada 2026-27 de los Lakers. Que no es una cualquiera, claro: es la primera que realmente (un año y medio después del traspaso que conmocionó al mundo) se puede considerar proyecto Doncic, pensada y focalizada en el base esloveno tras la salida de LeBron James y la remodelación completa de una rotación que cambiará radicalmente. Doncic quería que siguiera Austin Reaves, y el escolta aseguró su continuidad sin dramas y por un dinero (184,7 millones por cuatro años) que le mete ya salarialmente en el rango de estrella. Doncic necesitaba a su lado un pívot que intimidara en defensa y jugara por encima del aro en ataque, y los Lakers lanzaron su all in sobre Walker Kessler: contrato de cuatro años y 129,4 millones después de dar por él dos primeras rondas y el derecho a intercambiar otras dos. Y los Lakers necesitaban más defensa y físico (y menos veteranía) en la rotación y han apuntado en esa dirección con Quentin Grimes, Collin Sexton, Matisse Thybulle, Ziaire Williams, Sandro Mamukelashvili, el rookie Cameron Carr…
Es un nuevo enfoque, que puede ser mejor que el de la temporada pasada (los Lakers fueron un muy buen equipo, pero no un gran equipo: no un aspirante con galones) aunque no parece todavía capacitado, y eso es lo que necesitaría por encima de todo Doncic en este punto de su carrera, para discutir la, a priori, jerarquía de Thunder y Spurs en el Oeste. Pero los Lakers creen que Doncic con otro generador (Reaves, con Collin Sexton para mantener la presión ofensiva desde el banquillo), un pívot de unas determinadas características (Kessler) y unos secundarios que sepan qué trabajo tienen que hacer, es una fuerza capaz de mover montañas. Parece, en todo caso y como mínimo, que ha faltado una pieza, ese alero/ala-pívot que no ha llegado aunque se intentó hasta el final con Jonathan Kuminga y ha habido rumores relacionados con PJ Washington, guardaespaldas de Doncic en el sprint de 2024 que acabó, tras unos playoffs fabulosos en el Oeste, en las Finales perdidas contra Boston Celtics.
El primer mensaje en el media day de Rob Pelinka, el presidente (pendiente de los movimientos en la propiedad para saber cómo de seguro está su futuro), y JJ Redick, el entrenador (este sí, con crédito) es de optimismo y confianza en el plan que se ha puesto en marcha. El Año I post LeBron, el Año I de la, ya incuestionable, era Doncic. Pelinka dejó claro que había un plan, y se ha seguido a pies juntillas (renovar a Reaves, conseguir al pívot del futuro y añadir jugadores con físico, piernas, y tiro en posiciones abiertas): “Era algo así como nuestra tesis en tres capítulos para este verano, y creo que hemos conseguido las tres. El contrato nuevo de Austin, la operación para conseguir a Walker y la llegada de jugadores más jóvenes y capaces de penetrar y tirar que bajen nuestra media de edad a 26 o 27 años, algo que encaja perfectamente con Doncic y lo que tiene que ser un proyecto construido en torno a él”.
Reddick, por su parte, se mostró feliz por la llegada de Kessler, que debería mejorar mucho las posibilidades defensivas del equipo y que es un jugador con un techo muchísimo más alto que el titular en el arranque de la pasada temporada, Deandre Ayton: “Creo que Walker encaja a la perfección con Luka y Austin por cómo protege el aro, va a ser una verdadera ancla para nuestra defensa, y eso es algo con lo que habíamos tenido problemas en las últimas temporadas. Hemos tenido que defender con muchos cambios en las cinco posiciones, pero eso era en parte por pura necesidad. Ahora, vemos a Walker como alguien a quien queremos tener siempre cerca del aro, como intimidador. Si miras lo que hay en la NBA, haces perfiles por edad y tipo de juego y te preguntas a quién querías fichar, él es el que tenía un encaje perfecto con Doncic y Reaves, y así podemos pasar a construir la siguiente fase de estos Lakers”.
Por lo que se sabe, Luka Doncic está muy satisfecho con los movimientos que se han hecho, ilusionado. Y, lo confirmó Pelinka, ha vuelto a ser un factor importante en la toma de decisiones, en la que ha estado implicado en todo momento: “Luka es el mejor jugador de ataque del mundo. Para nosotros tener la oportunidad de construir un equipo en torno a un jugador así con todavía 26 años, y tenerlo en nuestro bando cada noche, es algo muy especial. Y queremos hacer cosas especiales para que esté lo mejor rodeado que sea posible. Eso es lo que acabamos de poner en marcha este verano, y por ahora estamos muy feliz de los pasos que ya se han dado”.
Ese nuevo enfoque incluye un banquillo más profundo y con más recursos que no obligue a exprimir a los titulares. Reddick reconoció que ese era otro de los objetivos: “Ahora tenemos seis o siete jugadores en las alas (escoltas, aleros, ala-pívots) que van a tener la posibilidad de jugar. Vamos a tener más jugadores en pista este año, somos un equipo más profundo. Si las lesiones nos respetan, vamos a tener ese lujo. Hay incluso puestos en el quinteto titular por decidir, así que tengo muchas ganas de que empecemos a entrenar porque creo que va a haber muchísima competitividad esta temporada. Hemos estado en la cancha de entrenamiento, y los jugadores llevan seis semanas montando partidillos que está siendo de una competitividad tremenda. Creo que ahora tenemos defensa en el perímetro también, tenemos tiro, mucho más manejo de bola…”.
Eso sí, esta no es la versión final de lo que debería ser un aspirante construido en torno a Doncic: “Esto no es, y nunca se podrá hacer eso, una reconstrucción total en solo un verano en torno a Doncic. La NBA no funciona así, y menos con la forma en la que se opera ahora, con menos movimientos, en la agencia libre. Me encanta lo que hemos hecho para poner mucha profundidad en torno a Luka y Austin, pero nadie es un equipo de rango campeón el 29 de septiembre. Nadie a estas alturas puede creer que lo es. Esto es un proceso que dura toda la temporada. Rob tiene que hacer un trabajo, yo también, los jugadores también el suyo… y sí, confío en que podemos conseguir que este sea un equipo con opciones de ser campeón esta misma temporada”.
Pelinka no se olvidó de la gran ausencia a partir de ahora, un LeBron James que prefirió irse al Este y firmar con los Sixers: “Creo que es apropiado que expresemos nuestra máxima gratitud por lo que han significado los años de LeBron James aquí. Ahora hay un equipo nuevo, muchos jugadores nuevos, y de eso es de lo que más vamos a hablar, pero esta organización sigue profundamente agradecida a lo que él hizo aquí durante estos años. Creo que es muy importante recalcarle ahora que cambiamos claramente de etapa”.
Además, explicó cómo se fraguó su adiós definitivo después de meses de rumores que apuntaban en esa dirección: “En cuanto él y su agente, Rich Paul, nos hicieron saber que iban a elegir otro equipo, montamos nuestra tesis sobre el tipo de equipo que nosotros queríamos construir este verano”. Y dejó un guiño, nada inhabitual en él, que esta vez se refirió a La Odisea, el gran clásico de la literatura que ha sido fenómeno de masas en los últimos meses por la película de Christopher Nolan: “Cada temporada la vemos un poco como nuestra Odisea, el viaje del héroe. Te pones en marcha y hay cosas que van pasando en ese viaje, muchas no las puedes predecir, pero el grupo tiene que ser fuerte, permanecer unido”.
Noticias relacionadas
NBA
LeBron James pasa de las sospechas
NBA
El gran pellizco de las camisetas en la NBA
Y ¿el quinteto titular? Redick sabe que hay bromas sobre como de blancos serán estos Lakers en los que los fijos son Doncic, Reaves y Kessler, un equipo al que algunos han bautizado como Snowtime Lakers (un juego de palabras con el Showtime del histórico equipo de los años ochenta, el de Magic Johnson): “Tengo claros tres puestos del quinteto, los otros dos no serán para jugadores blancos. Esas son dos cosas que van a ser seguras”. Un comentario con una sonrisa después de que, por ejemplo, el muy mediático y muchas veces simplemente estrafalario Stephen A Smith, por ejemplo, hablara sobre ese asunto de los nuevos y muy blancos Lakers: “¿Dónde demonios se creen los Lakers que van con esa panda de tíos blancos? ¿Tus tres mejores jugadores son blancos? ¿En serio? Esto no es golf, ni béisbol, ni fútbol. Es baloncesto. En la historia de la NBA, ¿cuándo en la historia de la liga un equipo ha llegado a la tierra prometida con tres estrellas blancas al frente?
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

