(BUENOS AIRES).- “Paredes venía regulando”, dijo Daniel Avellaneda. Boca perdió a Leandro Paredes, quien sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho y quedó descartado para la serie de semifinales. La lesión también lo dejó en duda para el Superclásico: Avellaneda sostuvo que podría llegar con lo justo, aunque su presencia dependerá de cómo avance la recuperación.
Avellaneda atribuyó el ingreso a una decisión de Sebastián Arruabarrena, que apostó por Paredes porque Boca lo necesitaba. Sobre el estado del volante y los partidos previos, dijo: “Paredes venía regulando. De hecho, hubo partidos en los que alternó la ejecución de la pelota parada con Blanco y Velasco. No estaba bien físicamente y como Boca lo necesitaba, el Vasco se la jugó con su ingreso. Salió mal.”
El mediocampista es una de las principales referencias futbolísticas de Boca. Su aporte combina la organización del juego, el manejo de los tiempos y la ejecución de las pelotas paradas. Esas tareas inciden tanto en la circulación como en las acciones detenidas, por lo que su ausencia afecta más de un aspecto del mediocampo y no solo la elección de un titular para cubrir su puesto.
La ausencia de Leandro Paredes obliga a Boca a modificar sus planes para enfrentar a Vasco da Gama. Arruabarrena deberá evaluar qué alternativa puede sostener el funcionamiento del mediocampo y cómo repartir las responsabilidades entre los jugadores disponibles. El cuerpo técnico tendrá que reorganizar el plan de juego para un cruce en el que cada detalle puede resultar determinante, sin una sola pieza capaz de asumir todas las funciones del volante.
El desgarro en el isquiotibial derecho condiciona la planificación de las próximas semanas. La recuperación dependerá de la evolución de la lesión y de la respuesta de Paredes al tratamiento, por lo que todavía no se puede establecer con certeza una fecha de regreso. El seguimiento permitirá determinar cuándo podrá retomar los entrenamientos con normalidad y sostener el trabajo sin apurar los plazos.
El Superclásico ante River está programado para el 1° de noviembre en la Bombonera. Avellaneda señaló que Paredes podría llegar con lo justo, pero condicionó esa posibilidad a cómo avance la recuperación. La fecha queda como una referencia para el seguimiento, no como una garantía de que el mediocampista estará disponible para el partido.
El cuerpo médico deberá acompañar la rehabilitación y evaluar cuándo Paredes puede volver a entrenarse con normalidad. En una lesión muscular, acelerar los tiempos puede aumentar el riesgo de una recaída, sobre todo para un futbolista que necesita sostener la intensidad de un partido de máxima exigencia. La prioridad será completar la recuperación de manera segura antes de decidir una reaparición, mientras Arruabarrena prepara la semifinal sin una de sus principales referencias.
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