A casi una década de aquel histórico 6 de agosto de 2016, cuando Paula Pareto alcanzó la gloria máxima al colgarse la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, la memoria sigue intacta. Para Laura Martinel, la entrenadora y artífice táctica detrás de esa gesta, los recuerdos emergen cargados de emoción, pero también con el sabor amargo de un presente institucional desolador.
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