(BUENOS AIRES).- “Jamás pensé que alguien podía entrar con un celular a persuadirme”, dijo Nicolás Lamolina al explicar el cambio de un penal a favor de Godoy Cruz en el partido ante All Boys. En el tramo final del empate 0-0 que dirigió, el árbitro dejó sin efecto la sanción inicial y ordenó reanudar con un tiro libre.
El encuentro se disputó en Floresta y la acción se originó en una infracción sobre un futbolista de Godoy Cruz. Lamolina sancionó penal en primera instancia. Los jugadores de All Boys protestaron porque consideraban que la falta había ocurrido fuera del área. En medio del reclamo, uno de ellos le mostró al árbitro una imagen de la jugada en un celular.
Después de la discusión, Lamolina dejó sin efecto el penal y cobró un tiro libre. Al explicar el cambio, rechazó que hubiera usado el teléfono para revisar la acción y aseguró: “Yo nunca pude ver el celular”. También sostuvo que no podía tomar una decisión a partir de un video que le presentaran de esa manera. La aclaración buscó responder a las dudas que surgieron inmediatamente después de la modificación del fallo.
Nicolás Lamolina explicó que intentó evitar que le mostraran las imágenes y que volvió a consultar al asistente de la terna arbitral. Según su versión, el asistente le indicó que la infracción había sido fuera del área. El árbitro dijo que confió en esa apreciación para cambiar su primera decisión. Así, atribuyó el paso del penal al tiro libre a la consulta con su asistente y no a una revisión propia del teléfono.
La discusión y las deliberaciones arbitrales interrumpieron el partido durante varios minutos. Las protestas de los futbolistas continuaron mientras la terna definía cómo resolver la acción, y desde los bancos también hubo reclamos. La secuencia terminó con la expulsión de integrantes del cuerpo técnico de All Boys. La demora prolongó la tensión durante el tramo final del encuentro.
El cambio de decisión no fue el único cuestionamiento al arbitraje. Lamolina también había sancionado otro penal a favor de Godoy Cruz, que fue discutido por los protagonistas. Esa jugada sumó un segundo foco de reclamos durante el partido. La controversia por el fallo modificado puso la atención en cómo se llegó a la decisión final y en el papel que tuvo la intervención de los futbolistas.
La Primera Nacional no utiliza el sistema de asistencia arbitral por video, por lo que los jueces no cuentan con una herramienta oficial para revisar jugadas en pantalla durante el partido. En ese contexto, la aparición del celular en medio de la protesta dio al episodio una dimensión particular. La discusión quedó centrada en el procedimiento aplicado y en los límites de las protestas de los jugadores dentro del campo de juego.
+ Seguir a El Intransigente en Google

