(BUENOS AIRES).- “precio fraudulento, fuera del mercado, promovido por Infantino para su propio beneficio”, sostuvo la UEFA al cuestionar la operación. La FIFA enfrenta una posible denuncia penal en Suiza: el organismo europeo prepara una presentación contra Gianni Infantino por la posible mala gestión financiera del fallido plan para vender a inversores privados los beneficios de futuros Mundiales.
El plan contemplaba que Thrive Capital Management y Josh Kushner fueran los inversores principales. La propuesta establecía que el fondo pagaría a la FIFA 4.200 millones de dólares por una participación del 20 % en una filial destinada a gestionar los eventos comerciales del organismo, incluida la Copa Mundial. Thrive Capital Management fue fundado por Josh Kushner, hermano menor de Jared Kushner, yerno de Donald Trump.
El proyecto se reveló a finales de julio y provocó una fuerte reacción de la UEFA y de otros dirigentes del fútbol mundial. Infantino lo abandonó el 1 de agosto, después de las intensas críticas de dirigentes del fútbol europeo. La decisión dejó sin efecto la operación, pero no frenó el reclamo del organismo europeo sobre la documentación vinculada con el plan.
La UEFA amenazó por primera vez con emprender acciones legales el 3 de agosto. El organismo advirtió a la FIFA que no destruyera ni ocultara ningún “material relevante” relacionado con el proyecto. Esa advertencia anticipó la estrategia posterior: buscar en Estados Unidos pruebas que pudieran servir para un procedimiento extranjero en Suiza.
El 27 de agosto, la UEFA presentó documentos en un tribunal de Manhattan para obtener posibles pruebas de Thrive Capital Management. También pidió en un distrito del sur de Florida autorización para realizar diligencias probatorias “en un procedimiento extranjero” contra la propia FIFA, que tiene oficinas en Coral Gables, Miami. El avance fue comunicado a las federaciones miembro de la UEFA en Mónaco apenas dos horas antes del sorteo de la Liga de Campeones.
Los abogados de la UEFA afirmaron: “La UEFA y sus asesores legales están considerando iniciar un proceso penal en Suiza contra Infantino y posiblemente otros funcionarios de la FIFA por mala gestión criminal, de conformidad con el artículo 158 del Código Penal suizo”. El planteo aparece en un documento de 56 páginas y alcanza a Infantino y, eventualmente, a otros funcionarios. El texto también cuestiona la valuación: sostiene que los 4.200 millones de dólares implicaban un valor empresarial de apenas unos 20.000 millones de dólares, sin una subasta abierta y competitiva ni una verificación independiente. La UEFA sumó una pregunta sobre la necesidad de capital externo: “La pregunta es, por lo tanto, por qué el presidente de la FIFA creyó que necesitaba inversores externos para ampliar la financiación para el desarrollo”.
La discusión financiera ocurre mientras se espera que la FIFA tenga aproximadamente 5.000 millones de dólares en reservas de efectivo después de que la Copa Mundial en Norteamérica impulsara sus ingresos a un récord de 15.000 millones de dólares durante el ciclo 2023-2026. Todavía no estaba claro si la eventual denuncia sería enviada a la fiscalía federal suiza en Berna o a la fiscalía local en Zúrich, sede de la FIFA. La crisis también generó dudas sobre el futuro electoral de Infantino: las elecciones están previstas para marzo de 2027, algunas federaciones reclaman su renuncia antes del 18 de noviembre y la UEFA anunció: “Si el actual presidente de la FIFA, a pesar de todo, busca otro mandato, la UEFA unirá fuerzas con sus confederaciones asociadas para garantizar que se ofrezca a las asociaciones miembro una alternativa creíble”.

