(BUENOS AIRES).- «Porque este es el asado de la renovación», la Selección Argentina reunió este jueves a las caras nuevas con los futbolistas que fueron protagonistas durante los últimos años en el predio Lionel Andrés Messi. El almuerzo mantuvo una de las costumbres que funcionan como método de unión del grupo y marcó la incorporación de nuevos nombres a la Scaloneta.
Diego Iacobelli estuvo a cargo de la parrilla y volvió a llevar adelante el asado, una práctica que la Selección Argentina convirtió en un ritual de integración. El Dibu Martínez le preguntó: “¿Qué tenemos, Diego?”, antes de que el asador enumerara el menú preparado para la jornada. La comida incluyó carne, ensaladas y achuras.
Antonia Farías se ocupó previamente de la preparación de la parte que rodeó al plato principal. Martínez la describió como la “mejor cocinera del mundo”, una definición que aparece asociada al trabajo que realiza junto con Iacobelli en estos encuentros. La organización del almuerzo quedó así repartida entre la parrilla y los acompañamientos.
La integración de los nuevos nombres
Santiago Simón, Tomás Palacios y Leonel Flores estuvieron entre los convocados que se incorporan a la nueva Scaloneta y participaron del asado junto con los integrantes de la camada anterior. La comida tuvo como objetivo introducirlos en la dinámica de la Selección Argentina, en una transición que combina la continuidad del grupo con la llegada de futbolistas nuevos.
Damián Emiliano Martínez registró el encuentro en fragmentos breves de su historia de Instagram. En esas imágenes, la “vieja” camada —una definición irónica por sus edades— aparecía ubicada hacia un lado, mientras que los futbolistas más nuevos se veían más cerca del centro y hacia el fondo, mientras probaban las preparaciones de Iacobelli y Farías.
El predio de entrenamiento lleva el nombre de Lionel Andrés Messi, aunque ese nombre no aparece en la lista de comensales del asado. La mesa se fue achicando cuando los integrantes del plantel comenzaron a comer, en un encuentro que también incluyó el comentario del Dibu Martínez: “¿Un poco de limones como para bajar calorías, no?”.
El ritual de los asados se consolidó como una forma de unir y forjar el grupo humano de la Selección Argentina. La primera práctica abierta a la prensa después del Mundial aparece como un antecedente de ese clima: en aquella jornada, una broma pasó de un sector a otro, del mismo modo que una pelota cambia de frente en la cancha. Con el almuerzo de este jueves, la Scaloneta comienza su renovación a partir de una costumbre que ya forma parte de su identidad.

