(BUENOS AIRES).- Exequiel Zeballos acordó su salida de Boca en el cierre del mercado de pases y continuará su carrera en Monza, de Italia, a cambio de cerca de 4 millones de euros. El club conservará el 40% de una futura venta. La partida de Exequiel Zeballos cierra la etapa de una generación de juveniles nacidos después de 2000 que llegó a compartir equipo en la Primera.
Boca no recibirá el monto completo de una transferencia tradicional, sino una cifra cercana a 4 millones de euros por el pase de Exequiel Zeballos. La institución también mantendrá el 40% de una futura venta, una condición que le permitirá conservar una participación si el extremo es transferido más adelante. El futbolista había sido vinculado con Parma y Napoli, pero finalmente su destino será Monza.
La generación incluyó a Alan Varela, Cristian Medina, Agustín Sandez, Nicolás Valentini, Valentín Barco, Aaron Molinas, Vicente Taborda, Equi Fernández, Luca Langoni y Luis Vázquez, además de Exequiel Zeballos. Todos nacieron después del 2000 y muchos compartieron plantel en la Primera de Boca. Sus recorridos fueron distintos: algunos se consolidaron, otros tuvieron ciclos irregulares y uno se marchó sin dejar dinero por una renovación que no llegó.
Alan Varela y las primeras salidas
Alan Varela fue vendido al Porto a mitad de 2023 por 9 millones de dólares, sin contar las variables. El volante era una pieza importante para Jorge Almirón en el mediocampo y se fue como una de las figuras del equipo. Durante su paso por Boca disputó 111 partidos y marcó dos goles, una cifra que reflejó su continuidad antes de dar el salto al fútbol europeo.
Cristian Medina tuvo una salida distinta, marcada por el conflicto con Boca. Meses antes de su partida había expresado su intención de irse y dejó de ser tenido en cuenta por el club. Finalmente, el grupo inversor Foster Gillett ejecutó su cláusula de 15 millones de dólares y el mediocampista continuó su carrera en Estudiantes de La Plata.
Agustín Sández alternó buenas actuaciones con períodos de irregularidad durante su etapa en Boca. Debutó en Primera en 2021 y desde entonces combinó titularidades y suplencias, sin convertirse en una presencia fija del equipo. En 2023, la dirigencia acordó su transferencia a Rosario Central por 1 millón de dólares a cambio del 50% de su pase.
Nicolás Valentini fue el único integrante de esta generación que se marchó libre. El defensor había tenido un buen rendimiento y llegó a ser titular indiscutido, pero no alcanzó un acuerdo con la dirigencia para renovar su contrato. Permaneció seis meses sin jugar, firmó un preacuerdo con Fiorentina y arribó al club italiano a principios de 2025, sin que Boca recibiera dinero por su salida.
Las ventas de Valentín Barco y Equi Fernández
Valentín Barco fue el jugador más joven del grupo en dejar Boca después de un paso destacado y con una transferencia de alto valor. A principios de 2024, tras sobresalir en poco tiempo bajo la conducción de Jorge Almirón y disputar la final de la Copa Libertadores, Brighton ejecutó su cláusula de rescisión. Boca recibió 10 millones de dólares, mientras los hinchas lamentaron el breve período que el lateral alcanzó a jugar en Primera.
Aaron Molinas terminó su ciclo en Boca en 2024 después de disputar más de 40 partidos. Tuvo actuaciones positivas, aunque también atravesó momentos de irregularidad y nunca logró consolidarse como una pieza estable del equipo. Su salida no le dejó dinero al club: Defensa y Justicia se quedó con el 50% de sus derechos y Boca adquirió la mitad del pase de Lautaro Blanco.
Vicente Taborda no consiguió un lugar sostenido en Boca y apenas tuvo minutos en 17 partidos. Su rendimiento irregular derivó en dos préstamos a Platense, en distintos momentos, antes de su transferencia definitiva. A mitad de 2025 fue vendido a Panathinaikos de Grecia por una cifra cercana a 5 millones de dólares, a cambio del 80% de su pase.
Equi Fernández dejó Boca en agosto de 2024, cuando era un titular indiscutido y había tenido un muy buen rendimiento en su última etapa. Su partida generó un hueco en el mediocampo, una zona en la que el equipo sintió su ausencia después de la transferencia. Al-Qadsiah ejecutó la cláusula de rescisión y la operación se concretó por 20 millones de dólares.
Luca Langoni tuvo un recorrido con altibajos. En 2022 fue una pieza clave para que Boca obtuviera el título de la Liga Profesional, pero con el tiempo perdió espacio ante el nivel de Edinson Cavani y Miguel Merentiel. A mitad de 2024, el delantero se marchó a la liga de Estados Unidos por 6,8 millones de dólares, con otros 500 mil dólares sujetos al cumplimiento de objetivos.
Luis Vázquez jugó 99 partidos en Boca entre 2020 y mitad de 2023. El delantero tuvo momentos positivos y negativos, pero mantuvo una presencia regular durante su ciclo en el club. Su transferencia al Anderlecht de Bélgica se realizó por 7 millones de dólares y, como Boca tenía el 70% del pase, a la institución le ingresaron 4,9 millones de dólares.
La salida de Exequiel Zeballos completa una secuencia de transferencias que modificó por completo a aquel grupo de juveniles. Varela, Medina, Sández, Valentini, Barco, Molinas, Taborda, Equi Fernández, Langoni y Vázquez dejaron el club entre 2023 y 2025, por ventas millonarias en algunos casos, acuerdos particulares en otros y una partida libre en el caso de Valentini. Con el acuerdo concretado en el cierre del mercado de pases de 2026, el extremo se convirtió en el último capítulo de esa generación en Boca.

