(BUENOS AIRES).- «Confío y sé que lo va a lograr», dijo Kily González sobre Lionel Messi tras la victoria 3-1 de Inter Miami. El capitán argentino marcó un doblete y quedó a 64 goles de los 1.000.
El triunfo ante Atlanta United se disputó en el Mercedes-Benz Stadium. Messi convirtió sus dos tantos en apenas cuatro minutos y llevó su registro profesional a 936 goles; Cristiano Ronaldo sumaba 981. González explicó su confianza: «Confío y sé que lo va a lograr porque le gustan los desafíos. Porque se desafía en todo lo que tiene en su cabeza. Logró todo y esto no va a ser la excepción«.
González describió un primer tiempo de circulación lenta y pocas situaciones: «El primer tiempo no fue bueno nuestro ni de ellos tampoco. No hubo casi situaciones. La tenencia era lenta, no podíamos encontrar pases entre líneas», dijo. El gol de Gonzalo Berterame llegó de cabeza, tras un centro de Luis Suárez, en la última jugada antes del descanso. El entrenador explicó que la acción había sido trabajada: «Yo creo que el gol en el primer tiempo fue una jugada donde nos asociamos, donde habíamos trabajado esas situaciones».
González también reclamó por la demora para volver del descanso y admitió que el cuerpo técnico debía corregirla: «Me da mucha rabia, te juro que me da mucha rabia. No puede pasar más». Atlanta tuvo una chance al inicio del segundo tiempo, cuando los jugadores de Inter Miami todavía no estaban acomodados. Luego, el entrenador destacó el rendimiento del equipo: «En el segundo tiempo hubo para mí 30 minutos terribles de todos lados, desde el juego, desde las asociaciones, de un lado al otro, de las situaciones… Y después tenemos al mejor de todos con nosotros que termina de liquidarte el partido». En uno de sus goles, Lionel Messi avanzó desde la mitad de la cancha, hizo una doble pared con Berterame y definió entre las piernas de Lucas Hoyos para el 2-0.
En otra jugada, una habilitación de Suárez dejó a Messi frente a Junior Alonso; lo gambeteó y convirtió el tercer gol. Después le hizo un gesto con el índice, como si le recordara que seguía girando tras la gambeta, y Rodrigo De Paul se sumó al festejo. Semanas antes, Alonso había celebrado una salvada frente a Messi durante el empate 2-2 en el Nu Stadium; después, ambos tuvieron un cruce verbal que siguió hasta el túnel de vestuarios. Tras el partido, Messi publicó en Instagram: «Una victoria más con Inter Miami en un estadio que me trae recuerdos hermosos de hace poquito…», en alusión al Mercedes-Benz Stadium, donde se había jugado la semifinal del Mundial 2022.
González elogió la vigencia de Lionel Messi y dijo que lo ve feliz en el club: «No deja de sorprender al mundo. Que haga lo que hace con 39 años… Y lo que más me pone contento es que está feliz. Entonces él al estar feliz se brinda como se brinda, disfruta, está contento en el lugar». El entrenador agregó: «Como digo siempre, él nos obliga a ser cada día mejor y es una alegría inmensa con él porque ustedes saben que la admiración que tengo es muy especial. Cada vez que lo veo me saca una sonrisa porque quedo sorprendido».
Con el triunfo, Inter Miami llegó a 55 puntos y quedó como escolta de Nashville SC, que tenía 67, en la Conferencia Este. Le quedaban cuatro partidos de fase regular: visitaría a New York Red Bulls el 24 de octubre, recibiría a Cincinnati el 28 y luego jugaría ante New England Revolution el 1 de noviembre y Charlotte FC el 7. Desde la reanudación posterior a la Copa del Mundo, el equipo había ganado siete de 18 partidos, con apenas un triunfo en sus primeros 10 encuentros de la MLS. En sus últimos 15 partidos, Messi registraba 14 goles y ocho asistencias; esa racha solo se interrumpió por su viaje a la Argentina tras la muerte de su padre, Jorge.
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