(BUENOS AIRES).- «No me duele porque nosotros nunca le dijimos que venga a nuestro club», dijo Juan Román Riquelme en la previa del Superclásico. El presidente negó que su institución hubiera intentado convencer a Thiago Almada antes de que el futbolista fichara por el rival de toda la vida.
La conversación se dio en una entrevista con el ciclo No podemos perder, del canal de transmisiones por internet AZZ, durante la previa del partido. Cuando le preguntaron si le había dolido que Almada eligiera River y no Boca para volver al fútbol argentino, Riquelme respondió: «Nosotros nunca le dijimos a Thiago Almada que venga a nuestro club. Lo conozco de chiquito, venía a comer a casa, tengo fotos con él de chiquito. Lo quiero mucho». La respuesta combinó la negativa a una gestión con el recuerdo de un vínculo que, según contó, existe desde la infancia del futbolista.
Riquelme agregó que Almada «manda amigos a la cancha» y explicó qué espera de él: «Que tengo relación con él, pero nunca le dije que venga a jugar con nuestro club. Entonces deseo que esté bien, que disfrute. Lo quiero, lo quiero mucho». El presidente volvió a separar el afecto personal de una propuesta para incorporarlo a Boca.
El llamado que Almada confirmó ocurrió en 2024, cuando ya había decidido ir a Botafogo. El futbolista recordó: «¿Qué tan cerca estuve de ir a Boca? Tuve un llamado de Román, que me preguntó, pero quedó todo ahí. Yo ya había tomado la decisión de ir a Botafogo». Ese contacto fue anterior a su llegada a River y no modificó la decisión que ya había tomado. La precisión distingue aquella comunicación de un intento por convencerlo antes de su incorporación al equipo de Núñez, que Riquelme negó.
Almada también había expresado públicamente su preferencia por Boca: «Elijo Boca, tengo familiares hinchas de Boca y mi ídolo siempre fue Riquelme». Antes de llegar a Botafogo, había hablado del trato frecuente con Juan Román Riquelme: «Siempre hablo con él. Me pregunta cómo estoy, cómo está mi familia. Tenemos una gran relación. Me dijo que tiene el deseo de que yo juegue en Boca». Esas declaraciones y el vínculo que Riquelme describió ayudan a entender la sorpresa de los hinchas xeneizes cuando el futbolista fichó por River.
Almada pasó por Botafogo, que había adquirido su pase por 20 millones de dólares. En el equipo brasileño disputó 26 partidos y fue fundamental para que la institución conquistara su primera Copa Libertadores y su primer campeonato brasileño. En enero de 2026 fue cedido durante seis meses a Lyon y, tras ese período, fue contratado por el Atlético de Madrid. River lo fichó en agosto de ese año.
El Superclásico estaba previsto para el domingo siguiente en la Bombonera y sería el primero de Almada. Boca podía quedar a un paso de quedarse con la Tabla Anual, mientras River buscaría trepar en esa disputa y frustrar una eventual consagración de su rival.
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