El último receso de la NBA presentó varios cambios radicales para Los Angeles Lakers debido a las numerosas salidas, encabezadas por el fin del ciclo de ocho años de LeBron James en la franquicia. Sin embargo, también concretaron incorporaciones de gran peso.
Entre esas llegadas, la más destacada es sin dudas la de Walker Kessler. Se trata de un refuerzo determinante tanto en lo literal como en lo figurativo, ya que ha rendido de manera fantástica como el nuevo pivote titular de los Lakers, encajando a la perfección en el esquema de JJ Redick.
Walker Kessler se llena de elogios del entrenador de los Lakers, JJ Redick
Con más de 2,13 metros de estatura, Kessler representa una presencia imponente para los Lakers. Siempre ha destacado como un protector de aro confiable, pero en el último tiempo ha elevado su rendimiento en ataque. Teniendo a Luka Doncic como su principal facilitador de juego, disfrutará de múltiples situaciones cómodas para anotar a lo largo de su etapa en los Lakers.
Aquello ha quedado en evidencia durante sus dos primeros partidos con la camiseta de Los Ángeles, promediando 24 puntos con un 84,6% de efectividad en tiros de campo. Además, está dejando su sello en el costado defensivo, donde registra promedios de 1,5 robos y 4 tapones en ese lapso.
Su rendimiento llevó a Redick a dedicarle elogiosos comentarios a su nuevo interno. El entrenador ya conocía las capacidades de Kessler de su etapa en los Utah Jazz, pero sumarlo a los Lakers ha representado un salto de calidad enorme para el pívot de 25 años.
«Es un basquetbolista fantástico y creo que va a seguir evolucionando. Esa fue una de las razones por las que lo queríamos y por las que nos resultaba tan atractivo: su edad. Y también sentir que el encaje con nuestras dos estrellas era realmente muy bueno«, declaró Redick sobre Kessler tras el segundo encuentro de los Lakers.
Con Doncic, Kessler y Austin Reaves, los Lakers cuentan con un trío sobre el cual apoyarse para producir juego. Tras haber mostrado actuaciones brillantes en este arranque, se perfilan como una de las mayores amenazas en la Conferencia Oeste.

