(BUENOS AIRES).- “precio fraudulento, fuera del mercado, promovido por Infantino para su propio beneficio”, sostiene un documento de la UEFA. La FIFA quedó en el centro de una denuncia penal que la UEFA prepara contra Gianni Infantino en tribunales suizos por posible mala gestión financiera vinculada con el plan fallido para vender a inversores privados los beneficios de futuros Mundiales. La ofensiva comenzó con documentos presentados en Estados Unidos para conseguir pruebas sobre una operación que Infantino retiró el 1 de agosto.
El plan se reveló a finales de julio y tenía a Thrive Capital Management y Josh Kushner como inversores principales. La propuesta contemplaba que pagaran a la FIFA 4.200 millones de dólares por una participación del 20 % en una filial encargada de gestionar los eventos comerciales del organismo, incluida la Copa Mundial. En términos prácticos, la iniciativa buscaba incorporar capital privado a negocios asociados con los futuros Mundiales, una decisión que la llevó al centro del conflicto entre la FIFA y la UEFA.
La UEFA concentró la discusión en la necesidad de buscar dinero externo. Se esperaba que la FIFA contara con aproximadamente 5.000 millones de dólares en reservas de efectivo, después de que la Copa Mundial en Norteamérica impulsara sus ingresos a la cifra récord de 15.000 millones de dólares durante el ciclo comercial 2023-2026. La UEFA cuestionó esa decisión: “La pregunta es, por lo tanto, por qué el presidente de la FIFA creyó que necesitaba inversores externos para ampliar la financiación para el desarrollo”.
Infantino abandonó el plan de venta el 1 de agosto, después de las intensas críticas de dirigentes del fútbol europeo. La retirada no cerró el conflicto: el 3 de agosto, la UEFA amenazó por primera vez con emprender acciones legales y advirtió a la FIFA que no destruyera ni ocultara ningún “material relevante” relacionado con el proyecto. El 27 de agosto, el organismo europeo informó la nueva acción a sus federaciones miembro en Mónaco, apenas dos horas antes del sorteo de la Liga de Campeones.
Los documentos de la UEFA fueron presentados en dos frentes de Estados Unidos. En un tribunal de Manhattan, el organismo pidió posibles pruebas de Thrive Capital Management, el fondo de inversión neoyorquino fundado por Josh Kushner; en el sur de Florida, solicitó autorización para realizar diligencias probatorias “en un procedimiento extranjero” contra la propia FIFA, que tiene oficinas en Coral Gables, en Miami. Los abogados de la UEFA afirmaron en el documento: “La UEFA y sus asesores legales están considerando iniciar un proceso penal en Suiza contra Infantino y posiblemente otros funcionarios de la FIFA por mala gestión criminal, de conformidad con el artículo 158 del Código Penal suizo”. La frase aparece en un documento de 56 páginas.
Los abogados de la UEFA centraron otra parte de su cuestionamiento en la valoración de la operación. “Según los términos anunciados por Infantino, esos inversores adquirirían una participación financiera permanente en el brazo comercial de la FIFA por 4.200 millones de dólares, lo que implicaba un valor empresarial absurdamente bajo de tan solo unos 20.000 millones de dólares, una cifra que no fue producto de una subasta abierta y competitiva, ni fue verificada por ningún tasador independiente”.
Las elecciones de la FIFA previstas para marzo de 2027 quedaron bajo presión por el conflicto. Hace pocos meses se esperaba que Infantino ganara otro mandato de cuatro años, pero un número creciente de federaciones, principalmente europeas, le retiró su apoyo y algunas piden su renuncia antes del 18 de noviembre, fecha límite para presentar candidaturas. La UEFA anunció que, si busca otro mandato, unirá fuerzas con sus confederaciones asociadas para ofrecer una alternativa creíble a las asociaciones miembro: “Si el actual presidente de la FIFA, a pesar de todo, busca otro mandato, la UEFA unirá fuerzas con sus confederaciones asociadas para garantizar que se ofrecerá a las asociaciones miembro una alternativa creíble”.

