(BUENOS AIRES).- Ramón Díaz cumple años y para el mundo River no se trata simplemente del cumpleaños de un exjugador o de un exentrenador. Cumple años uno de esos personajes que quedaron incorporados para siempre a la historia del club, con títulos, goles, frases inolvidables y una manera muy particular de entender lo que significa ponerse la banda roja.
El riojano nació el 29 de agosto de 1959 y construyó una relación con River que atravesó distintas generaciones. Primero apareció como aquel delantero surgido de las inferiores que hacía goles y después regresó convertido en entrenador. Allí terminó de construir un vínculo que sobrevivió al paso de los años y a sus numerosas experiencias lejos de Núñez.
Como técnico escribió algunas de las páginas más recordadas de la institución. Ganó campeonatos, condujo equipos extraordinarios y dejó una marca que excedió los resultados. Ramón consiguió algo bastante más difícil: que sus equipos tuvieran personalidad y que el hincha pudiera reconocer en ellos una manera de sentir y jugar acorde con la historia de River.
Y hay un dato que explica mejor que cualquier estadística lo que Ramón significa para River. Es, por lejos, el DT que pide toda la hinchada para regresar al banco del Monumental. Pasaron los años, cambiaron los equipos y los entrenadores, pero su nombre continúa apareciendo como ningún otro cuando los hinchas imaginan quién debería conducir nuevamente a River.
También construyó un personaje imposible de separar de su carrera. Picante, provocador, divertido y dueño de una confianza casi ilimitada, hizo del Superclásico un territorio propio. Su última etapa tuvo además un cierre especial: regresó cuando River necesitaba recuperar definitivamente su lugar, fue campeón y se marchó en 2014 dejando otra vuelta olímpica en su historia.
Por eso, en el día de su cumpleaños, quizá el regalo que muchos riverplatenses elegirían no se pueda envolver. Sería volver a verlo entrar al Monumental, caminar hacia el banco y escuchar otra vez una ovación. Hoy es el cumpleaños de Ramón Díaz: ¿vos qué le regalarías al Pelado?

