(BUENOS AIRES).- “¡Hijos de re mil puta, hay que matarlos a todos!”, le atribuyó Darío Herrera a Juan Sebastián Verón en el informe arbitral conocido tres días después de la final. El documento describió que el presidente de Estudiantes ingresó al campo de juego sin autorización después del tercer gol de Rosario Central, en Santiago del Estero. El partido terminó 3-1 para el Canalla y el reporte dejó asentado que Verón fue señalado junto a otros dos dirigentes por los incidentes.
Darío Herrera indicó que Verón comenzó a insultar al equipo arbitral y tuvo que ser contenido por efectivos policiales y colaboradores de Estudiantes para evitar que avanzara hacia ellos. El árbitro sostuvo que la agresión física finalmente no llegó a concretarse. El episodio, siempre de acuerdo con el documento, incluyó muchos otros insultos y ubicó al presidente de Estudiantes en el centro del cruce con la terna.
La frase que Darío Herrera atribuyó a Juan Sebastián Verón durante el enfrentamiento quedó consignada en el reporte: “Hijos de re mil puta, hay que matarlos a todos, ustedes vienen mandados, hijos de puta, hay que matarlos a todos”. El árbitro ubicó esa expresión entre los insultos y amenazas que, según el informe, Juan Sebastián Verón dirigió a la terna arbitral durante el enfrentamiento.
Marcos Angeleri y Pascual Caiella también fueron incluidos en el informe por sus cruces con los integrantes del equipo arbitral. Darío Herrera señaló que ambos dirigentes tuvieron que ser separados por la policía y les atribuyó insultos y amenazas hacia los jueces del encuentro. Angeleri, además, le manifestó —según aseguró el árbitro— que tenía suficiente dinero en el banco como para pagarle a toda la terna arbitral durante toda la vida, antes de finalizar con otro insulto. Los agravios continuaron después de la ceremonia de premiación, mientras los árbitros se dirigían hacia los vestuarios.
Agustín Sández, de Rosario Central, fue expulsado en el minuto 90+5 por conducta violenta, luego de realizar gestos ofensivos hacia el banco de Estudiantes y enfrentarse con un rival a golpes de puño. Darío Herrera señaló que ese episodio desencadenó el tumulto generalizado del cierre. Mateo Iacovich, de Estudiantes, también fue expulsado por conducta violenta: el árbitro sostuvo que agredió físicamente a un adversario con golpes de puño y patadas, y que tuvo que ser separado por compañeros y miembros del cuerpo técnico.
El informe quedó a disposición de los organismos disciplinarios correspondientes, que deberán analizar las conductas denunciadas y determinar si corresponde aplicar sanciones. El documento incluye tanto los cruces protagonizados por los dirigentes como las expulsiones de los dos jugadores durante el cierre del partido.
La final de la Supercopa Internacional ya había quedado marcada por las discusiones arbitrales y por el tenso cierre posterior al título de Rosario Central. El informe de Darío Herrera sumó detalles sobre los incidentes y dejó el caso en manos de los organismos disciplinarios. Por el momento, no existe una resolución definitiva sobre Juan Sebastián Verón, Marcos Angeleri o Pascual Caiella.
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