El último Sprint del año tuvo de todo. No dejó ningún condimento afuera. En apenas 20 vueltas hubo de todo en esta mini carrera de la Fórmula 1. Desde la previa con una intensa lluvia que se presentó en una mitad del circuito y en la otra el piso estaba totalmente seco. Franco Colapinto largaba 11 con un buen auto con gran expectativa. Pero todo cambió con el golpe de Russell, el abandono de Perez y Stroll, las complicaciones técnicas del Alpine de Franco Colapinto que lo dejó de a pie y las complicaciones de McLaren provocadas por el propio Lando Norris. Toda una historia con varios capítulos en solo 20 vueltas donde Max Verstappen dominó con toda su experiencia.
La lluvia modificó los planes iniciales de los equipos
Otra vez la lluvia fue protagonista exclusiva en el inicio de la competencia del sábado. Faltando apenas algunos minutos para salir a pista la lluvia empezó a jugar un papel importante porque además de ser intensa solo se presentó en un sector del circuito y en la otra parte estaba totalmente seco. Esto hizo retrasar el comienzo del Sprint y entrar en dudas a los equipos para determinar. Todos los pilotos salieron con neumáticos para piso mojado y al iniciar la competencia Russell logró superar a Vertsappen y empezar a dominar la competencia. Pero le duró poco al británico. Al ingresar a la recta para cumplir la primera vuelta tocó el piano externo y entró en trompo golpeando su auto contra el muro y abandonando la carrera.
Franco Colapito abandonó por fallas en su Alpine
Esto obligó al ingreso del auto de seguridad y neutralizar la competencia. A esta altura también abandonaban Perez y Stroll por una mala maniobra del piloto de Aston Martin y algunos metros después le tocaba abandonar al argentino Franco Colapinto que tuvo que dejar su auto a la salida de la curva 15. Una merma de potencia mientras estaba el auto de seguridad en pista obligó a Franco a tener que abandonar la carrera cuando solo se habían consumido solo un par de vueltas. Al momento del reinicio abandonaron Valtteri Bottas y Bortolletto los dos en boxes.
El circuito de Singapur fue un gran desafío por la lluvia
La competencia ingresó en una meseta esperable por las condiciones del circuito. Muy pocas zonas de sobrepaso y todo se simplificaba a el desgaste de los neumáticos en un piso que en una parte estaba mojado y en otro sector del circuito totalmente seco y eso generaba una gran duda en los equipos. La lluvia ya no estaba presente y poco a poco se iba secando el piso sin generar alguna dificultad con los compuestos de piso húmedo.
Verstappen empezó a dominar la carrera manejando las necesidades y el potencial de su Red Bull. Ferrari tenía a Hamilton como el mejor representante y Charles Leclerc acompañaba desde la tercera posición. McLaren con Piastri estaba tratando de acercarse a los autos italianos mientras detrás del australiano estaba el campeón del mundo intentando sostener los ataques de Kimi Antonelli que intentaba modificar la pobre imagen que mostraba el equipo Mercedes Benz a esta altura del fin de semana. Gasly perdía posiciones mientras nadie se animaba a ingresar a los pits a generar alguna movida capaz de dar ciertas ventajas inexistentes sobre el final de la competencia.
La carrera cayó en una monótona supremacía de Verstappen. El piloto de Red Bull hizo todo bien y con cierta tranquilidad gracias a una diferencia que marcó sobre Lewis Hamilton que viajaba delante de Leclerc que nunca pudo seguirle el ritmo a su compañero de equipo. McLaren estaba cerrando una buena carrera intentando ir en búsqueda del tercer lugar. Pero todo cambió en la última vuelta cuando Lando Norris intentó superar a su compañero de equipo y se tocaron los autos británicos dejando a Piastri fuera de competencia y el campeón del mundo cayó al octavo lugar. Un grosero error de Lando Norris. Ganó Verstappen dejando a Hamilton segundo y tercero Charles Leclerc. El último Sprint del año tuvo todos los condimentos y alternativas, pero Verstappen supo correr, entender, esperar y aprovechar para lograr el triunfo.
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