Roger Federer, ‘Su Majestad’ del tenis, realizó este lunes su regreso a una rueda de prensa en el US Open, el Grand Slam del que no se pudo despedir en activo a causa de su lesión de rodilla y las molestias que sufrió en Wimbledon de 2021, donde disputó el último partido individual de su carrera ante Hubert Hurkacz antes de retirarse de manera oficial en la Laver Cup 2022 jugando en dobles con su gran amigo y rival, el español Rafa Nadal.
Un Federer que, de esta forma, regresa a uno de sus torneos favoritos y donde hizo historia ganando cinco títulos consecutivos entre 2004 y 2008, siendo además el último tenista que ha sido capaz de revalidar título. Una hazaña muy difícil, tal y como destacó el suizo al inicio de la rueda de prensa, que además recordó su partido ante Andre Agassi en la final de 2005: “Si echo la vista atrás, te diría que mi mejor recuerdo aquí es la racha de cinco títulos consecutivos. Haber podido encadenar eso es algo surrealista, porque siempre supe lo difícil que es ganar aquí. Es el último gran torneo de la temporada, todos van a por él, todos saben jugar en pista dura, y con la humedad, el viento y los cambios a lo largo de los años… siempre ha sido un torneo muy duro. Así que, mirando atrás, es increíble. Mi recuerdo favorito probablemente sea el partido en general contra Agassi aquí. No sé, sentía que iba a ser una ocasión especial para él, y yo defendía el título. Eso lo hizo súper genial. Creo que el año anterior ya habíamos jugado a cinco sets con vientos locos durante dos días. Me encantaba la rivalidad que tenía con Andre en ese momento, así que jugar contra él aquí en Nueva York fue muy especial”.
El suizo tampoco esquivó la pregunta sobre las lesiones que han sufrido Jannik Sinner y Carlos Alcaraz en los últimos meses y dio un consejo a ambos a la hora de afrontar el calendario: “Cada lesión es diferente. Algunas son mala suerte y en otras tal vez te exigiste demasiado y de repente te golpea una acumulación de muchas cosas. No conozco la gravedad ni cómo se dieron sus casos, pero creo que el peor momento para lesionarse es justo antes de Roland Garros, porque te pierdes la gira de tierra y Wimbledon, y eso te retrasa mucho. Obviamente es una lucha llegar al US Open, y lo hemos visto con Carlos. Yo siempre intentaba mantener un buen calendario con suficientes descansos, pero es más fácil decirlo que hacerlo. También me arriesgué mucho; a veces acumulaba un par de torneos más de lo que debía, pero lograba salir adelante. Creo que lo importante es priorizar. Puede ser la gira americana, o Australia para los australianos. Todos tienen distintos momentos del año en los que quieren alcanzar su pico de forma, porque está claro que no puedes estar al máximo 20 veces al año. Los aficionados tampoco deberían olvidar eso. Ahora que vemos que los Masters 1000 duran dos semanas, es una dinámica nueva a la que los jugadores se están adaptando física y mentalmente. Pero estoy orgulloso de haber podido jugar de enero a noviembre continuamente. Nunca me salté realmente la temporada de pista cubierta, ni Australia ni las giras americanas. Aparecía en todos lados. Obviamente, siempre éramos cuidadosos con lo que venía después y nunca quise que mi carrera girara solo en torno a los Grand Slams. Recuerdo que Pete Sampras hablaba de cómo al final de su carrera solo le importaban los Slams, y a mí no me gustaba la idea de que ese fuera mi caso. Amaba el ATP Tour y demasiados otros torneos. Pero, para ser sincero, el cuerpo es lo primero, al igual que el bienestar emocional, porque si sigues jugando todo el tiempo, obviamente terminas desgastándote”.
Pese a su veteranía en el tenis, Federer admitió que está nervioso por su regreso a las pistas en Nueva York antes de ingresar en el Salón de la Fama del Tenis en Newport. “Te pone nervioso, la verdad. No he jugado un solo set desde, no sé, contra Hurkacz en Wimbledon, así que han pasado cinco años. No sé cómo me irá mañana, hay mucha incertidumbre, pero también mucha felicidad de regresar a la pista Arthur Ashe, un lugar donde he vivido momentos hermosos. Es bonito conectar de nuevo con la comunidad del tenis. Por eso intento ir a cuatro o cinco eventos por temporada. Pero este es especial, con lo de The Icon Returns en Nueva York, y luego ir a Newport, Rhode Island por primera vez para entrar al Salón de la Fama de inmediato; es algo súper especial. Significa mucho. La vida pasa rápido, especialmente con cuatro hijos. Dejas de recordar lo que hiciste o por lo que pasaste. Así que es como entrar en una máquina del tiempo; todo se ralentiza y puedes mirar atrás. Mi vida en el circuito fue increíble y me encantó. Ahora los niños son mayores y tal vez puedan disfrutar viendo jugar a su papá. Las chicas tienen 17 y los chicos 12, así que no creo que recuerden mucho de cuando jugaba aquí. Las sesiones nocturnas eran muy tarde para ellos. Espero que sea una ocasión especial”.
El tenista de Basilea también quiso hablar sobre su retirada del tenis y cómo tomó la decisión de colgar la raqueta sin poder tener un último baile en Nueva York, algo de lo que podrá disfrutar este martes: “No quise forzarlo. Las cosas pasaron como pasaron. Aquel verano, después de Wimbledon, estando de vacaciones, sentí que se había acabado. La rodilla ya no daba para más, estaba cansada. Mi mente ya no tenía la paciencia para esperar un par de años más a ver qué pasaba. Terminar en la Laver Cup en Londres fue lo correcto. Luego no quise ir de torneo en torneo haciendo una gira de despedida, así que dejé que me llegara de forma natural. Estuve aquí brevemente hace un par de años. Fui a la pista central y vi jugar a Grigor y a Sabalenka. Pero no era mi noche; me dieron una ovación al verme en la pantalla, pero siento que esta visita me da una verdadera oportunidad de decir gracias y adiós. No sé por qué no ocurrió antes, es solo la vida y la familia. Dejé que sucediera naturalmente.
Un Federer que tampoco ocultó su deseo de jugar contra Carlos Alcaraz si se tuviera que medir a algún jugador de la actualidad. “Me gustaría jugar tal vez contra Carlos Alcaraz. Creo que es emocionante verle y nunca tuve la oportunidad de jugar contra él. O Sinner. Solo entrenamos juntos un poco cuando estaban empezando, así que, por desgracia, me perdí a esa generación por mis problemas de rodilla. Hay un montón de chicos contra los que no pude jugar. Obviamente contra Novak Djokovic también sería genial. Sigue a un gran nivel manteniéndose ahí, lo cual es fantástico. Me alegra ver a Carlos de vuelta y que haya llegado a tiempo al torneo. No tengo que preocuparme de cómo jugarle porque no estoy en el cuadro, pero le deseo lo mejor”.
A Federer también le preguntaron sobre si veía jugando en el novedoso torneo de dobles mixtos creado por el US Open antes del inicio del torneo: “No sé si habría jugado. Tal vez sí. Es una buena pregunta. Es un concepto diferente para los aficionados. Creo que lo habría hecho bien. No sé con quién habría jugado, la verdad. Tal vez habría tenido oportunidades con Hingis o Belinda. Me gusta cuando los mejores de individuales se exponen y juegan dobles. Esa era también la idea de la Laver Cup. No es sencillo jugar dobles mixtos cuando no estás acostumbrado. Es un concepto genial. Habría sido genial jugar con Serena pero creo que ella ya habría estado reservada por Roddick o alguien más. Son muy cercanos. Yo habría estado totalmente dispuesto, pero sentí que ella tenía suficientes estadounidenses con los que lidiar antes de llegar a mí”.
El regreso de Federer en el US Open para esta exhibición ha generado expectación sobre si el suizo sopesa jugar determinados torneos como Serena o Venus Williams, algo que negó de forma tajante: “No. No, no, no. En absoluto. Gracias por preguntar, me alegra que lo hagas para poder aclararlo. Para nada. Creo que los controles antidopaje… hay demasiados obstáculos. Estoy demasiado ocupado, apenas encuentro tiempo para jugar exhibiciones, imagínate el circuito. Y el cuerpo ha dicho basta. Pero estoy muy feliz con cómo me siento. Ahora solo soy un aficionado”.
El suizo también habló sobre la retirada de Nishikori: “Jugué mucho contra él y le tenía mucho respeto. Recuerdo entrenar con él en Miami cuando tenía 15 o 16 años. Recuerdo haber dicho entonces: ‘Probablemente algún día perderé contra él’. Me alegra no haberme equivocado, porque fue excepcional. Siempre me llevé muy bien con Kei; es una persona súper respetuosa. Es triste ver que se van jugadores como Nishikori o Wawrinka”.
A Federer también le preguntaron por Novak Djokovic, y más en concreto por el documental sobre la figura del serbio y sus opciones de ganar el Grand Slam 25 de su carrera: “Aún no he visto el documental. Siento que siempre que Novak entra en cualquier torneo, tiene oportunidades. Lo tengo en muy alta estima. He visto de lo que es capaz al más alto nivel. Creo que esa es una de las razones por las que sigue jugando: realmente debe creer que todavía puede lograrlo. Fue un placer jugar contra él casi 50 veces; es un luchador increíble. Es asombroso que siga rindiendo”.
Un Federer que, para afrontar esta exhibición, se ha preparado a fondo: “Realmente no lo he echado de menos, porque te alegras de no someter al cuerpo a ese desgaste continuo, de no tener que estar en la pista sufriendo y peleando cada bola. La preparación ha consistido en volver a golpear más pelotas, porque cuando te retiras, de repente pasan semanas sin jugar. He estado mucho en el gimnasio, pero no es como el tenis. Cuando llevas tiempo sin jugar, te dan unas agujetas increíbles. Mi cuerpo está listo para mañana, pero seremos respetuosos; no vamos a jugar al mejor de cinco ni a matarnos a dejadas. Espero que sea divertido”.
El suizo también reflexionó sobre varios momentos de su carrera antes de entrar en el Hall of Fame: “Cuando te retiras, la gente habla mucho de tu personalidad y de lo que aportaste al juego fuera de la pista, lo cual me sorprendió. Yo pensaba que todo se trataba de derechas, reveses y salvar bolas de break. Pero al final se trata de cómo te recuerdan, de cómo te comportabas en los vestuarios, con los medios o los recogepelotas. Estoy feliz de haber pasado 25 años en el circuito haciendo muchos amigos. Jugar finales de noche en el US Open es increíble, te enseña mucho y te da recuerdos para siempre. Hoy estoy en un lugar muy cómodo de mi vida, pero el tenis sigue siendo el pegamento de todo lo que me rodea”.
Federer también valoró la importancia de jugadores como Tiafoe, Shelton y Fils en el auge global del tenis: “Es muy importante. Es un faro de esperanza para mucha gente. Aunque el circuito es muy europeo y americano, me encantaría ver que África, Asia y Sudamérica se vuelvan aún más fuertes. El tenis está haciendo un buen trabajo para ser lo más global posible. Tener un momento así en un torneo importante es una excelente señal”.
Por último Federer analizó la pérdida progresiva en el circuito de una de las señas de identidad que él dejó en su carrera: el revés a una mano: “Buena y difícil pregunta. Por eso tal vez voy a entrenar con Musetti esta tarde, para asegurarme de que esté listo y darle algo de sabiduría (ríe). Me encanta ver triunfar a los que juegan a una mano. En mi época, el 90% de los entrenadores jugaban a una mano. Hoy en día, la mayoría enseñan a dos manos, es simplemente más fácil para los niños. Uno de mis hijos está cambiando a una mano y veo lo difícil que es controlarlo. Hoy en día no hay tiempo; todo tiene que ser inmediato y los cambios técnicos frustran. A eso súmale la tecnología de las raquetas, la lentitud de las pelotas y las pistas de hoy en día. Antes el tenis era 80% juego en la red y 20% fondo; hoy es 90% fondo de pista. El revés a dos manos te permite defenderte mucho mejor en posiciones forzadas, resbalando en posiciones abiertas como hacen Rafa o Novak. La acumulación de todo esto ha hecho que veamos muchos más reveses a dos manos. Aun así, sigo teniendo la esperanza de que no sea su fin”.
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