(BUENOS AIRES).- «Tienen un presidente mediocre», dijo Alejandro Fantino después de la derrota de River en la Bombonera. El periodista responsabilizó a la conducción del club y extendió sus cuestionamientos al presente futbolístico e institucional del equipo.
El descargo apuntó contra los dirigentes que habían cuestionado el arbitraje después del encuentro. «Voy a romper en pedazos algunos giles, como el presidente de River, como D’Onofrio. Y vos Toto (Caputo) hiciste una demás», dijo Fantino. En ese reproche incluyó al presidente actual, Stéfano Di Carlo, y al expresidente Rodolfo D’Onofrio; también le señaló a Toto Caputo que, a su juicio, se había excedido. El conductor consideró que la reacción posterior a la derrota no estuvo a la altura de la institución y cuestionó que el reclamo se concentrara en la actuación arbitral.
Alejandro Fantino no limitó su crítica a las autoridades del club: también apuntó al entrenador y al plantel. «River es un DESASTRE. Tienen un técnico MEDIOCRE, un equipo MEDIOCRE, un presidente MEDIOCRE, una comisión directiva MEDIOCRE», expresó. Con esa evaluación, extendió el reproche a los distintos sectores de la estructura dirigencial y deportiva, a la que consideró lejos del nivel que River debía mostrar por su historia y sus objetivos. Para el conductor, los problemas no podían reducirse a una decisión puntual: involucraban el funcionamiento general del equipo y su conducción.
Stéfano Di Carlo había publicado un mensaje contra la AFA y el arbitraje después del partido. «Cuando los errores favorecen siempre a los mismos dejan de ser errores. No tienen vergüenza ni límites. Están destruyendo al fútbol argentino a la vista de todos», escribió el presidente de River. El texto expresó el malestar de la conducción tras la derrota y fue una de las respuestas públicas al desempeño arbitral que Fantino cuestionó.
Rodolfo D’Onofrio también había expresado su malestar por el arbitraje en redes sociales y luego profundizó sus cuestionamientos en distintas intervenciones públicas. Fantino lo incluyó entre los destinatarios de su descargo, que no apuntó solamente a la conducción actual sino también a quienes habían tenido responsabilidades institucionales antes. Di Carlo y el expresidente habían cuestionado al árbitro Nicolás Ramírez, cuyas decisiones quedaron bajo discusión tras el Superclásico.
El Superclásico terminó con victoria de Boca por 1-0 y dejó dos expulsados en River: Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel. Las decisiones arbitrales alimentaron los reclamos del conjunto visitante, que consideró que había sido perjudicado. Las expulsiones y el resultado fueron parte de la controversia posterior al partido, que también puso en discusión el rendimiento del equipo y el papel de sus dirigentes.
Las declaraciones de Fantino tuvieron repercusión entre los hinchas y se sumaron a una semana de fuertes cruces entre dirigentes, periodistas y protagonistas de ambos clubes. La actuación arbitral permaneció en el centro de la discusión, mientras la derrota amplió el debate hacia el momento deportivo de River y las responsabilidades de quienes lo conducen. Así, el descargo del periodista quedó ligado tanto a los reclamos por el arbitraje como a sus críticas al técnico, el plantel y la dirigencia.
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