(BUENOS AIRES).- “La relación está totalmente rota”, afirmó Renzo Pantich sobre el vínculo entre la AFA, conducida por Claudio Tapia, y River, presidido por Stefano Di Carlo, que quedó expuesto durante la despedida. Lionel Messi se despidió de la Selección Argentina el 6 de octubre en el Monumental.
La posibilidad de que la Selección deje el Monumental y cambie de sede quedó planteada tras los problemas de organización de la despedida, aunque no había una confirmación oficial. Renzo Pantich señaló al Estadio Único Diego Armando Maradona de La Plata como alternativa principal y describió el traslado como temporal: “Temporalmente, pasaría a jugar en el estadio Único de La Plata”. El estadio platense ya había recibido partidos de la Selección y tiene capacidad para convocar a una gran cantidad de hinchas. Pantich también contó que un video institucional de la AFA muestra obras allí y que Tapia presenta el lugar como una futura casa para el seleccionado.
Claudio Tapia no ingresó al campo de juego durante la ceremonia, mientras que Stefano Di Carlo eligió hacer un homenaje en su oficina, en vez de en el círculo central. En agosto, en medio de una seguidilla de derrotas, Di Carlo convocó una conferencia y, consultado por el arbitraje, dijo: “Estamos esperando que encuentren un límite en la vergüenza”.
Ignacio Villarroel, vicepresidente segundo de River y representante del club en el Comité Ejecutivo, planteó hace dos semanas cambios para el fútbol argentino, entre ellos aumentar la generación de recursos. Claudio Tapia le respondió: “No es cuestión de dinero. River gastó mucho en el último libro de pases y Barracas le ganó en el Monumental”.
Los dirigentes de River convocaron al día siguiente a representantes de otros clubes para debatir posibles mejoras en el torneo. La reunión también buscaba una foto que trascendiera, pero casi ninguno aceptó participar. La AFA hizo trascender que Tapia pidió a Villarroel comunicar una propuesta para que River no cobrara el alquiler del Monumental por el partido de despedida de Lionel Messi del 6 de octubre y donara ese canon a una entidad de beneficencia. El destino de la recaudación no fue informado.
Marketing Sports, la empresa organizadora, atribuyó a River parte de los problemas dos días después de la despedida: sostuvo que la pantalla del estadio se retiró después de confirmarse el partido y que no recibió autorización para instalar otra. River respondió que había anunciado el desmonte el 8 de julio. La compañía también dijo que no le permitieron montar un escenario para los espectáculos y denunció “restricciones por parte del club en las actuaciones artísticas”, con el corte del suministro eléctrico como ejemplo. River afirmó que había sugerido contratar un grupo electrógeno y que los artistas debieron cambiarse en oficinas porque no se habían instalado espacios exclusivos; también indicó que la reunión organizativa se hizo apenas el día anterior al evento.
Decenas de miles de personas pagaron entradas para la despedida, pero no vieron en pantalla las lágrimas de Enzo Fernández durante el discurso ni las de Lionel Scaloni durante el himno. Tampoco se emitió un saludo de Neymar ni uno de los goles de Messi con la Selección, pese a que había 125 para elegir. La Bombonera, el Mario Alberto Kempes en Córdoba y el Madre de Ciudades en Santiago del Estero quedaron entre las otras sedes posibles. La agenda de la Selección no incluía partidos en la Argentina en el corto ni en el mediano plazo.
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