(BUENOS AIRES).- El Mundial de 2030 será el primero desde 2002 en el que Lionel Messi no estará en el campo de juego. La última vez que no disputó una Copa del Mundo tenía 14 años y se formaba en las inferiores del Barcelona; el 12 de junio de 2002, Argentina empató 1-1 con Suecia y quedó eliminada en la primera ronda.
Lionel Messi estaba en Barcelona mientras se jugaba aquel partido. Sus compañeros de la pensión lo cargaban por la eliminación y, después de almorzar, decidió irse a su casa. Años más tarde explicó que había sufrido la salida de Argentina como cualquier argentino, aunque sus compañeros del Barcelona se burlaban de él. Vivía el torneo desde lejos, como un adolescente argentino en España.
En esa etapa, Messi vivía en un departamento con su padre, mientras el resto de su familia había vuelto a Rosario. También recibía tratamiento con hormonas de crecimiento. En las inferiores del Barcelona compartía categoría con Gerard Piqué y Cesc Fàbregas, que después tendrían sus propias carreras profesionales. Su recorrido todavía estaba en formación: faltaban cuatro años para su debut en una Copa del Mundo.
La temporada 2002/03 dejó una señal de su crecimiento futbolístico: convirtió 36 goles en Cadetes del Barcelona. En noviembre de 2003 recibió su primer llamado relacionado con la Selección y disputó un amistoso del club ante Porto. El debut con Argentina llegaría después, mientras que Alemania 2006 sería su primera aparición mundialista.
El contraste con la vida actual también se veía en la tecnología. En 2002 no existían las redes sociales como se conocen hoy y los teléfonos inteligentes no eran parte de la vida cotidiana. En muchos hogares argentinos, la conexión a Internet dependía en gran medida del acceso telefónico con módem. Durante la carrera de Messi, se extendieron las redes sociales, los teléfonos inteligentes, las transmisiones digitales y, más tarde, la inteligencia artificial.
El fútbol argentino de entonces tenía otras reglas y otro formato. La Primera División contaba con 20 equipos y disputaba dos torneos por temporada, Apertura y Clausura. Los visitantes podían asistir a los grandes clásicos; cada equipo tenía cinco suplentes y podía hacer tres cambios. El VAR todavía parecía ciencia ficción y no existía la pausa de hidratación que hoy aparece en muchos partidos.
Alemania 2006 abrió el recorrido mundialista de Messi, que luego disputó Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos-México-Canadá 2026: en total, seis Mundiales. En ese camino se convirtió en el jugador con más partidos y más ediciones mundialistas. El último torneo de Lionel Messi en esa secuencia será el de 2026; el siguiente, en 2030, tendrá una ausencia que no se veía desde que él era un adolescente en Barcelona.
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