El malestar que exhibió Julián Álvarez durante los últimos compromisos del Atlético de Madrid volvió a encender los rumores sobre su presente en la institución. Tras un par de temporadas luciendo la camiseta del conjunto madrileño, trascendió que la evidente cara de pocos amigos del atacante cordobés no obedecía a roces con sus compañeros ni a un desgaste con el cuerpo técnico, sino a la profunda frustración acumulada por la traba directiva a su salida hacia el Barcelona, una posibilidad que el delantero de la Selección argentina buscaba concretar en el último mercado.
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