Hay una publicación en redes que cumplió una década y que refleja un fuerte cambio de época: Lionel Messi y “Kun” Agüero están en un avión y los acompaña la frase “Qué desastre son los de AFA por Dios!!!!”.
La foto fue subida a la cuenta oficial del capitán, en pleno enojo por el retraso de un vuelo.
Por esos días la Selección estaba en plena competencia de la Copa América 2016, el torneo del Bicentenario que se disputó en Estados Unidos y que Argentina perdió en la final -la tercera consecutiva para ese equipo-.
72 horas después, Messi anunció su -primer- retiro de la Albiceleste: “Ya está. Se terminó para mí la Selección”.
La AFA era un caos.
Luis Segura era el presidente y, luego de asumir el cargo de manera interina, decidió dar un paso al costado. La renuncia del capitán precipitó ese final.
Para noviembre de ese mismo año, Messi ya había vuelto al equipo y se había hecho cargo, incluso, de pagar sueldos atrasados del personal de seguridad del predio de Ezeiza.
La AFA era un caos con límites impensados.
En marzo de 2017 asumió Claudio “Chiqui” Tapia. Menos de una década después, la situación financiera -y de títulos- es muy diferente. Pero, ¿cómo se prepara AFA para que esos ingresos históricos -y millonarios- no se disipen junto al retiro del rosarino?
La marca Messi
Más allá de los laureles, Messi significa una convocatoria y una carta de negociación para el cierre de cualquier trato, ya sea comercial como deportivo.
Messi es capitán y líder, pero también es un motor de expansión y de estabilidad económica. No hay un punto en el mundo que no quiera tener un amistoso de Argentina: su presencia equivale a movimiento turístico y venta de entradas, pero también deja una huella a futuro.
“Acá jugó Messi”, representa un status para cualquier estadio. Por eso, en los contratos que firma AFA hay varias cifras en dólares pero con la condición de que “juegue Messi” gran parte de esos partidos. Es la famosa “cláusula Messi”.
A ese número se le suma la cuestión publicitaria. La cara, el pie, cada prenda de vestir y cada gesto de Messi son comerciables. Messi vende.
Y la AFA necesita definir cómo seguirá vendiendo sin la cara de Messi en la portada.
El proyecto de AFA
En este contexto, la Selección sabe que tiene futbolistas con carisma, convocatoria, queridos -y no tanto- en varios puntos del planeta.
Enzo Férnandez y Dibu Martínez, por ejemplo, son tendencia en la Premier. En cada liga hay un jugador argentino que se encargará de perpetuar la marca Argentina.
Pero ninguno, de manera individual, puede generar lo que genera Messi.
El plan apunta a alcanzar una marca global y permanente que permita que la Selección siga ligada al rosarino. Ese marketing a nivel universal es el que lograron la Fórmula 1 y la NBA.
De esta manera, el objetivo es que la camiseta, cada torneo y cada paso de Argentina estén asociados a Messi. Y que, aunque no lo veamos, Messi siempre esté.
Por otro lado, AFA también debe apuntar a un desarrollo de jugadores -y a un equipo- que alcancen nuevamente objetivos futbolísticos: se estima que en los últimos años, de la mano de los cuatro títulos, la casa madre del futbol argentino recibió cerca de 200 millones de dólares.
El retiro de Lionel Andrés Messi sigue siendo muy cercano, y el futuro es incierto para Argentina. Pero la AFA buscará que su legado, en todas las formas posibles, se mantenga presente.

