(BUENOS AIRES).- «Nadie de River habló con nosotros», dijo Ramón Díaz, cuyo regreso al club aparecía como prácticamente acordado, aunque todavía faltaba definir cuándo asumiría. La continuidad de Leonardo Ponzio como interino podía quedar sujeta al resultado ante Belgrano.
Hugo Balassone sostuvo que en el club daban por cerrado el entendimiento y que Ramón sería el próximo entrenador: «Ya te dicen en River que está cerrado , que será el técnico de River«. Silvio Chattas dijo que Emiliano Díaz había abierto la puerta al posible regreso, aunque en la institución desmentían que hubiera habido una charla o un café previos. «Quién va a ser, Emiliano, por el quilombo en el que lo metió. El que abrió la puerta de todo esto de Ramón en River fue Emiliano Díaz. En River desmienten que ya hubo una charla, un café», afirmó Chattas.
El 17 de octubre, Ramón Díaz afirmó que todavía no había recibido un contacto de la dirigencia: «Nadie de River habló con nosotros«. También explicó por qué había rechazado una oferta de Corinthians: «Deseché una gran oportunidad de Corinthians esperando por River. Siempre quiero que a River le vaya bien».
Belgrano, la prueba para Ponzio
El partido ante Belgrano, programado para el domingo 18 de octubre en el Estadio Mario Alberto Kempes, aparecía como el punto que podía definir la continuidad de Ponzio. Una derrota podía acelerar el cambio de entrenador, mientras que una victoria le daría margen al interino para completar el Torneo Clausura. Consultado por los rumores sobre Ramón Díaz, Ponzio respondió: «Vivo el hoy, River es hoy. Para proyectar el año que viene, hay que ganar lo que queda y más no puedo decir».
El interino también respaldó al plantel y destacó el compromiso del grupo: «En los partidos que me tocó estar al mando y los que quedan, calidad hay, responsabilidad hay. Estos pibes quieren estar en sintonía con la gente. Convivo hace mucho tiempo con ellos y sé que tienen ganas de torcer esta situación para ganar cosas con este club», dijo Ponzio. En los tres encuentros anteriores, River había perdido con Huracán, vencido ajustadamente a Estudiantes de Río Cuarto en el Monumental y empatado con Sarmiento en Junín. La tabla anual lo ubicaba noveno, con 46 puntos, cinco menos que Argentinos Juniors, que ocupaba el último puesto de clasificación a la Copa Libertadores 2027. Prácticamente, la única vía para acceder al torneo continental era consagrarse campeón del Clausura, mientras que una victoria ante Belgrano también sostenía las chances de llegar a los playoffs.
El posible reencuentro tiene un antecedente tenso en 2014. La aparición de Matías Kranevitter y la llegada de Cristian Ledesma relegaron a Ponzio, a quien Ramón Díaz dejó de convocar antes de un partido contra All Boys en Floresta; en sus tres etapas al frente de River, el entrenador ganó nueve títulos. River se consagró campeón del Torneo Final 2014 y Ponzio dio la vuelta olímpica vestido de civil, aunque ya había expresado a Enzo Francescoli y Matías Patanian que quería irse. Ramón renunció en mayo, y Ponzio recordó: «Fue de un día para el otro porque yo hablé esto un lunes y al lunes siguiente Ramón anunció que se iba. Se fue y ahí nomás agarró Marcelo (Gallardo)».
El calendario posterior a la visita a Belgrano incluía un partido como local ante Racing en el Monumental, con unos 85.000 espectadores esperados. Más adelante, River debía visitar a Boca en la Bombonera, en la penúltima fecha del Clausura. Ese clásico podía definir el futuro inmediato del equipo y aumentar la presión sobre el plantel y la dirigencia.
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