(BUENOS AIRES).- Leandro Paredes quiere jugar la revancha ante Vasco da Gama, pese al desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho. El capitán quiere estar a disposición, aunque el entrenador esperará a conocer su evolución antes de decidir si puede incluirlo. La derrota por 1-0 en la ida obliga a su equipo a remontar la serie para llegar a la final de la Copa Sudamericana.
La lesión ocurrió el viernes 9 de octubre, durante el empate 2-2 ante Instituto en Córdoba. Los plazos habituales ubicarían su regreso el 1 de noviembre, en el Superclásico frente a River. Para intentar acelerar la recuperación, Paredes inició un tratamiento con plasma, el mismo que había realizado para el Mundial. El calendario le deja una ventana corta para intentar llegar a la revancha.
En la práctica del miércoles, el mediocampista hizo trabajos de campo, un avance que generó optimismo dentro de Boca. Si llega al partido, habrá pasado apenas 11 días desde el encuentro en que se lesionó, frente a los 21 días que recomiendan los médicos para un desgarro de esas características. La idea del cuerpo técnico es observar cómo se siente al volver a exigirse y definir sus tareas para los días siguientes. El fin de semana será clave para que pueda probarse y comprobar su respuesta física.
Arruabarrena no descartó a Leandro Paredes y destacó lo que aporta junto a Tomy Aranda: «Ya hablamos demasiado. Saben lo que significa Leandro para nosotros. Él, como Tomy (Aranda), nos dan esa pausa que necesitamos», dijo el entrenador. Sobre la evolución de los futbolistas con molestias, Arruabarrena agregó: «Hoy mismo hay jugadores que tuvieron inconvenientes y vamos a ver su evolución en estos días».
La experiencia más cercana de Paredes ofrece un antecedente de riesgo. Volvió a jugar después de apenas 13 días para enfrentar a Universidad Católica, fue titular y completó los 90 minutos. El esfuerzo agravó el problema físico y lo dejó afuera de los amistosos previos al Mundial. El mediocampista había aceptado jugar tocado por la importancia del encuentro.
El antecedente de Riquelme
El caso también remite a Juan Román Riquelme y la serie de cuartos de final de la Copa Libertadores 2007 ante Libertad de Paraguay. Boca había igualado 1-1 en la ida y Riquelme viajó lesionado a Asunción para la revancha, en la que abrió el marcador. «No me quería perder el partido. Era muy importante para mí estar en la cancha», dijo Riquelme. El desgarro que se le atribuyó entonces nunca fue confirmado oficialmente.
La opción que se evalúa es que Paredes viaje y espere en el banco, aunque no está confirmado que sea titular ni que pueda sumar minutos. La decisión dependerá de cómo responda en las prácticas y de la evaluación médica. Una recaída podría prolongar su ausencia durante un cierre que incluye el Torneo Clausura, la tabla anual y el Superclásico. La revancha se jugará el martes 20 de octubre en el Maracaná, en Río de Janeiro.
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