Lisandro Martínez, defensor de 28 años del Manchester United, expresó su tristeza por el retiro de Lionel Messi de la selección argentina y destacó tanto su trayectoria deportiva como su calidad humana.
“Una tristeza enorme, la verdad. Uno nunca se prepara para estas cosas, pero, de todo corazón, ¡gracias! Sos mi ejemplo y el ejemplo para todo el mundo: ganador en el fútbol y ganador en la vida! Mi hija va a estar muy orgullosa de que su padre compartió equipo con un ser humano extraordinario. Sos el mejor deportista de la historia porque, del fútbol, la verdad no hay comparación. Te quiero muchísimo”, escribió.
El defensor central de la selección argentina, Cristian “Cuti” Romero, compartió en una historia de Instagram la publicación con la que Lionel Messi anunció su retiro del seleccionado nacional, con la imagen de la carta manuscrita que escribió.
“Te quiero, te admiro y te voy a estar siempre agradecido por todo lo que dejaste en mí y por nuestro país. Gracias por tanto, capitán”, escribió el actual jugador del Atlético de Madrid.
El defensor central de la selección argentina y actual jugador de River, Nicolás Otamendi, le dedicó unas palabras a Lionel Messi luego de que el rosarino anunciara su retiro de la selección argentina. Lo hizo mediante una publicación que realizó en su cuenta de Instagram.
“Hoy me cuesta encontrar palabras para despedir al amigo con el que compartí tantos años, tantas batallas y tantos sueños”, señaló. Y concluyó: “Fue un privilegio caminar a tu lado. Y aunque algún día dejemos de compartir una cancha, voy a agradecer toda mi vida haber compartido una parte de tu historia con vos”.
El arquero recientemente transferido Chelsea, Emiliano “Dibu” Martínez, compartió algunas imágenes de diferentes momentos compartidos con Lionel Messi, horas después de que el rosarino anunciará su renuncia a la selección argentina.
“Capi: las palabras no van a alcanzar de todo lo que hiciste por Nosotros y por todo el pueblo Argentino. Pero solo queda agradecerte por hacerme campeón del mundo y llegar a lo más alto que yo nunca imagine llegar. Mi respeto por siempre. Gracias”, escribió.
El anuncio de Lionel Messi sobre su retiro de la selección argentina tras dos décadas de trayectoria profesional generó un impacto profundo en el ámbito deportivo y social. Más allá del contenido de su mensaje, la forma gráfica de la carta de tres páginas desató un interés particular en el campo de la grafología. Nélida Guzmán y Susana López Zavaleta, especialistas en la materia, realizaron un examen detallado de los trazos, la presión y la estructura empleada por el capitán argentino al momento de comunicar su decisión final. En diálogo con LA NACION, el análisis de estas expertas arroja luz sobre el estado anímico y el mecanismo de defensa que el futbolista empleó para redactar una despedida de gran carga emocional.
La característica principal del manuscrito reside en la elección de las mayúsculas como formato predominante. Según explica Guzmán, este recurso no constituye una intención de enfatizar el mensaje, sino que opera como un escudo protector. En palabras de la especialista: “La mayúscula de imprenta no es un grito, es una armadura”. También destaca que la escritura natural de Messi posee rasgos emotivos y blandos, por lo cual el cambio hacia la imprenta responde a una necesidad de mantener el control. “Cuando tiene que decir algo doloroso e importante, se pasa a imprenta para tener el control, para que se entienda claro y para no quebrarse mientras escribe”, afirma.
Alguna vez pensó si él era el problema, y él siempre fue la bendición.En el firmamento de Qatar, Lionel Messi pudo elegir un cierre exuberante y luminoso en código albiceleste. Ya se había hecho justicia, ya se habían quemado todos los demonios con la llegada de la reparación histórica. Podía disfrutar de una despedida que ninguno había tenido. Pero Messi jamás sería ‘ninguno’. E insistió. No sabía, no podía, no quería cortar el lazo.
El último acto tuvo lágrimas en Nueva Jersey, cobijado por sus compañeros, los que de más pibes habrán llorado por sus derrotas. Esos son los fantásticos efectos sanadores del destino. ¿Qué sentido tenía jugar casi otros cuatro años entre la gloria y la intriga? Pertenencia, pasión, amor.El país de las sospechas aprendió a admirarlo un poco más.
En marzo de 2019, atención, no hace tanto, sus hijos todavía le preguntaban, cada vez que viajaba a la Argentina: “Papá, ¿por qué vas si no te quieren?”. Contra España ofreció su función de despedida y la idea de empezar a extrañarlo ya sofocaba. Era inevitable, asomaba amenazante.
Por motivos que se escapan a la lógica, la Argentina durante demasiado tiempo observó con desconfianza a Messi. Pese a que su compromiso con la selección siempre resultó incuestionable: eligió jugar por la Argentina cuando pudo hacerlo por España, vaya paradoja. Terminó, se acabó. Dos décadas han finalizado. Y el escozor recorre el cuerpo.
Hacer lo que nadie espera siempre ha sido la especialidad de Messi. Con él siempre sucedió lo extraordinario. Viajero del tiempo, lo detenía, lo domesticaba. Hasta hoy. Le duele a él, a todos, consuelo de país atribulado.
Quizás los que mejor supieron conducirlo desde el rol de entrenadores fueron los que llegaron a compartir sus frustraciones como jugadores de la selección. Ahí estaban Lionel Scaloni y Pablo Aimar caminando por las playas de Valencia tras el Mundial 2018, armando la primera lista de convocados y viendo cómo le decían a Lionel Messi, por entonces lejos de la camiseta celeste y blanca, que se iban a hacer cargo de la selección.
Lo sucedido en Rusia había sido demasiado traumático dentro y fuera de la cancha para el 10 argentino y un grupo de futbolistas que sumaba frustración tras frustración. Pero algo cambió con esa videollamada de Scaloni y Aimar, hasta le sacaron una sonrisa. Al fin y al cabo, Aimar había sido uno de los ídolos de la infancia de Leo y éste no había dejado de ser el capitán de la selección.
“Se puso contento, se empezó a reír porque lógicamente era llamativo, un momento que él sinceramente no se esperaba que nosotros nos hiciéramos cargo, pero se lo dijimos con naturalidad: ‘Vamos a dirigir estos dos partidos y después se verá, pero necesitamos que lo sepas y la idea es reclutar o que jueguen con la camiseta de la selección la mayor cantidad de chicos posibles’, porque eran seis partidos y que después el entrenador que viniera tomara la decisión en base a lo que se vio. Todo muy claro, contado normal. Nos apoyó, nos deseó suerte, así que fue un momento inolvidable”, reconocería años más tarde el propio Scaloni. Ahí se empezó a ganar el Mundial de Qatar, aunque el viaje no estaría exento de algunas turbulencias, claro.
Si el último DT con la Argentina fue Scaloni, el primero fue José Pekerman, con quien había forjado una relación desde las selecciones juveniles. Y luego siguieron Alfio Basile, Diego Maradona, Sergio Batista, Alejandro Sabella, Gerardo Martino, Edgardo Bauza, Jorge Sampaoli y el mencionado Scaloni.
Tal vez todo sería distinto si esa última jugada hubiera terminado en gol. La armó Lionel Messi, con un pase de cachetada para Giuliano Simeone. Llegó el centro y Marcos Senesi alcanzó a puntearla en el área chica, pero la pelota se fue pegada al palo derecho de Unai Simón. Si entraba y el final del Mundial era otro, el presente de la selección argentina probablemente no naufragaría hoy en un mar de incertidumbres. Quizás el debate sería otro: si este es ya el mejor equipo de todos los tiempos, si todavía existe algo más allá o cómo se hace para mantener alta la vara cuando no parece haber un rival capaz de discutirle la supremacía.
Pero el anticipo del defensor, con el reloj clavado en 119 minutos y 38 segundos, no entró. Una pelota que en cada repetición parece estar un poco más cerca y que, desde algunos ángulos, hasta da la sensación de haber traspasado el poste. Y con ella también empezó a cerrarse una época. Sobre todo después del retiro de la selección que Lionel Messi anunció este lunes, de las dudas que rodean la continuidad de Lionel Scaloni y ponen en riesgo el liderazgo futbolístico del equipo, dentro y fuera de la cancha, y hasta de la falta de amistosos confirmados para la fecha FIFA que comienza dentro de 21 días.
Todo eso deberá empezar a resolverse cuanto antes, aunque todavía cueste digerir la noticia de que el mejor del mundo ya no estará más dentro de la cancha. O, al menos, no en partidos oficiales. Porque si bien todavía es muy pronto, en la AFA ya trabajan para que Messi tenga un homenaje a su altura.
Después de 22 años en los que todo giró alrededor suyo, habrá que acostumbrarse a una nueva realidad. Y no sólo dentro de la cancha. La AFA todavía no cerró ningún amistoso para la próxima fecha FIFA y una de las razones es que el caché de la selección cambia sin Messi, más allá de que el astro pueda estar en ese partido despedida que se intenta organizar casi contrarreloj.
“Capi: las palabras no van a alcanzar de todo lo que hiciste por Nosotros y por todo el pueblo Argentino. Pero solo queda agradecerte por hacerme campeón del mundo y llegar a lo mas alto que yo nunca imagine llegar. Mi respeto por siempre. Gracias”, escribió en Instagram el arquero de la Albiceleste y flamante incorporación de Chelsea.
Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina. La noticia sorprendió a todos este lunes, no tanto porque él no fuera dando indicios durante este último tiempo, sino porque -desde la perspectiva Mundial- este día todavía estaba lejos de concretarse. Pero se consumó y ahora todo lo que haya hecho será pasado y, al mismo tiempo, futuro, porque su legado será eterno. Ese legado está repleto de récords y estadísticas.
Con la selección, hizo 125 goles en 207 partidos. 111 de ellos, con su pierna hábil, la zurda. 12 con la derecha y ¡2! de cabeza. Enfrentó a 63 selecciones rivales. Y podríamos seguir. Los números de Lionel Messi son hipnóticos.
Lionel Messi se despidió de la selección argentina como el máximo goleador de su historia. Desde su debut en la mayor, en 2005, convirtió 118 goles y los hizo de todas las formas posibles: de zurda, de derecha, de cabeza, de penal, de tiro libre… Salvo olímpico, hubo de todo.
Muchos quedaron para siempre en el recuerdo por la belleza, el rival o el contexto. Otros, menos presentes en la memoria colectiva, también estuvieron a la altura de sus mejores obras.
Elegir apenas diez supone dejar afuera una enorme cantidad de golazos. Pero la idea no es establecer una verdad definitiva, sino recordarlo a través de algunas de sus mejores definiciones, con el número de su camiseta como excusa y también como calificación para su fenomenal etapa en la selección.
El joven centrocampista de Como 1907 le dedicó un emotivo mensaje al capitán de la selección argentina a través de un posteo en la red social Instagram. “Desde que tenía 4 años veía todos tus partidos junto a mi padre y hacíamos cálculos juntos para ver si me daba tiempo a jugar contigo, y decíamos que era imposible, pero gracias a Dios pude cumplir mi sueño y compartir contigo tus últimos pasos en la selección”, comienza la publicación.
“Gracias por todo lo que has hecho por la selección, y por enseñarme a mí y a millones de personas a seguir luchando cuando las cosas no salen bien. Cuando millones de personas te putearon, y sin tener que demostrarle nada a nadie, decidiste seguir luchando y al final conseguiste lo que tanto te merecías”, dice Paz a continuación.
Y concluye: “Gracias por todo y a seguir disfrutando de lo que más te gusta, el fútbol, que nosotros seguiremos disfrutando viéndote”.
Al final del texto, el capitán reveló un dato hasta entonces desconocido: había escrito esas palabras el 21 de julio, apenas dos días después de la final. Sin embargo, decidió comunicarlas más tarde y aseguró que una situación vinculada con su padre terminó de reafirmar su postura.
“Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy, después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes”, expresó Messi.
La publicación de Messi generó numerosas respuestas de sus compañeros de la Albiceleste, dirigida por Lionel Scaloni. Futbolistas comoCristian “Cuti” Romero, Lisandro “Licha” Martínez, Nicolás Tagliafico, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Leandro Paredes y Lautaro Martínez, entre otros, le dedicaron sentidas palabras a través de la misma plataforma.
Billy Rodas nunca subió a ese avión. Arriba, todo un plantel lo esperaba: sus compañeros de la selección argentina Sub 17. Había que despegar, otros pasajeros se preguntaban qué pasaba, pero los encargados de la delegación convencieron al piloto de esperar un poco más. Media hora. Cuarenta minutos. Una esperanza inútil. El crack, figura del equipo que había salido campeón en el Sudamericano de ese 2003 en Bolivia, no apareció. Una crianza difícil y una adolescencia turbulenta no maridaban con su extraordinario talento precoz. Ya en el aire, con una gira por delante para calibrar el equipo que viajaría en unos meses a jugar el Mundial en Finlandia, Ezequiel Garay, que jugaba en Newell’s igual que Rodas, se acercó a un empleado de la AFA y le soltó un nombre nuevo: “No se preocupe, señor. El de Newell’s que es bueno se llama Messi”. Un instante fundacional: en ese punto incierto del planisferio, y a miles de metros de altura, sonaba por primera vez en el sistema solar de las selecciones argentinas un apellido de origen italiano llamado a ser su estrella más fulgurante.
“Muchas gracias HOMBRE IMPOSIBLE…!!!”, escribió el Presidente, acompañado de una foto de Messi de espaldas con la camiseta argentina.
“Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento”, escribió el 10 en su cuenta de Instagram con una foto de las tres páginas escritas a mano.
En España, país en donde el delantero vivió más de 20 años mientras jugaba en el Barcelona, el diario El País tituló con uno de los textuales del mensaje: “Duele en el alma”.
La Vanguardia, por otro lado, hizo hincapié en la importancia que tuvo la reciente muerte de su padre, Jorge Messi, en la decisión de retirarse del seleccionado. Según el medio catalán, el fallecimiento “lo terminó de convencer del adiós”.
“Capitán y mito de la selección argentina”, tal como lo define el artículo, “fue el faro indiscutible sobre el que gravitaba todo, juego y liderazgo de los sudamericanos”. “La selección argentina deberá reinventarse, de la mano de su técnico Lionel Scaloni, a partir de ahora”, consideró la nota.
MARCA, el diario español referente de información deportiva, se mostró sorprendido por la noticia y destacó el retiro como un “bombazo mundial”.
“Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección… Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento.
Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo, antes también, y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol.
Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar. Gracias por todo el cariño de estos 20 años.
Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más). Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil.
Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos. Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, juntos con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero! Gracias Dios por hacerme argentino. ¡Vamos Argentina! Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes».

