(BUENOS AIRES).- «Pero trataré de no hablar más porque después da mala suerte», dijo Rodolfo Arruabarrena antes de la revancha entre Boca y Vasco da Gama por las semifinales de la Copa Sudamericana 2026. El equipo se preparaba para el partido de este martes, y el entrenador fue consultado por las expulsiones que sufrió en encuentros importantes de los últimos años.
Arruabarrena dijo que el plantel venía conversando sobre el tema desde el primer semestre y advirtió sobre el costo de entrar en provocaciones o protestarles a los árbitros. «Lo venimos hablando desde el primer semestre, desde cuando asumimos. A este nivel, el entrar en provocaciones, en gastar energías, en protestar los árbitros, en situaciones absurdas que te provocan una amarilla tonta o una expulsión, es dar mucha ventaja», expresó.
El entrenador completó su respuesta con una referencia a la mala suerte: «Pero trataré de no hablar más porque después da mala suerte. Anulo mufa, como dicen.» Después enfocó sus declaraciones en la preparación futbolística para la revancha y en lo que, a su criterio, debía hacer el equipo durante el partido.
Arruabarrena señaló que Boca debía estar preparado para alternar entre momentos de ataque y defensa, sin apresurarse a presionar arriba. «Nosotros tenemos que estar enfocados en lo que es el partido en sí y en tratar de saber que habrá momentos para disfrutar, momentos para defender, para estar en bloque bajo. Lo que sí que no nos podemos volver locos es de ir a presionarlos rápido allá arriba», dijo. El entrenador planteó así que el equipo debía saber cuándo replegarse y sostener el bloque bajo.
Paredes, una duda hasta el final
La situación de Leandro Paredes seguía abierta antes del encuentro: trabajaba casi a la par del grupo, aunque los plazos de recuperación no eran los que habían previsto al comienzo. «Leandro está trabajando casi a la par del grupo, obviamente que los plazos no son los que en principio pensábamos. Pero Paredes está bien, está bien, vamos a ver en cómo vamos a formar», explicó Arruabarrena. El mediocampista podía ser titular, pero el técnico todavía debía resolver la formación.
Arruabarrena reconoció que Paredes quería jugar, aunque también había un riesgo, y dijo que resolvería según lo que más le conviniera al equipo. «Como saben todos, él quiere estar, pero también hay un riesgo. Ya veremos, ya veremos, la verdad que el grupo está bien, hemos trabajado bien, en un complejo muy bueno y ahora, a esperar», sostuvo. Sobre la decisión, agregó: «Sí, qué sé yo, es Leandro. Yo trataré de pensar en lo que más nos conviene deportivamente y esperar que con el equipo que ponga mañana podamos pasar a la eliminatoria y poder llegar a la final».
La última práctica incluyó un partido de fútbol, aunque Arruabarrena no probó un equipo puntual. Miguel Merentiel aparecía como centrodelantero titular y Enner Valencia como alternativa en el banco; si Paredes no empezaba, Rodrigo Battaglia tenía ventaja sobre Williams Alarcón. Sebastián Villa contaba con más posibilidades que Alan Velasco para ocupar el lugar restante en ataque. La formación probable era Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco; Santiago Ascascibar, Leandro Paredes o Rodrigo Battaglia y Milton Delgado; Alan Velasco o Sebastián Villa, Miguel Merentiel y Leonel Flores. Arruabarrena debía definir el once para la revancha de este martes 20 de octubre.
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