(BUENOS AIRES).- Boca visita este martes a Vasco da Gama en el Maracaná por la revancha de las semifinales, obligado a revertir la derrota por 1-0 de la ida. El desafío incluye un historial que hasta el primer partido favorecía al equipo argentino, pero ese resultado dejó a los brasileños en ventaja y modificó el registro entre ambos.
El gol de Adson en el primer encuentro le dio a Vasco la ventaja y dejó a Boca sin margen para especular. Para clasificarse directamente a la final de la Copa Sudamericana 2026, el equipo argentino necesita ganar por dos goles; si se impone por uno, la definición será por penales. Un empate o una nueva derrota lo dejarán eliminado del torneo continental, un desenlace que convierte cada ocasión generada en un factor para cambiar la serie.
Los cuatro antecedentes oficiales previos entre ambos clubes se registraron en 2001. En los cuartos de final de la Copa Libertadores, Boca venció 1-0 en Brasil y luego ganó 3-0 en La Bombonera; el global de 4-0 le dio la clasificación. La campaña terminó con el Xeneize campeón del torneo continental, de modo que aquella eliminatoria quedó vinculada con el título de ese año.
Los otros dos cruces de 2001 fueron por la Copa Mercosur y terminaron 2-2: el marcador se repitió en Brasil y en la revancha disputada en Buenos Aires. Con esos resultados, Boca acumulaba dos triunfos y dos empates en torneos oficiales, sin derrotas ante el equipo carioca. La caída en la Sudamericana fue el primer triunfo oficial de Vasco sobre el Xeneize y cambió el historial entre ambos.
La expectativa de Boca también pasa por la posible participación de Leandro Paredes, quien evolucionó de una lesión muscular y viajó con el plantel a Río de Janeiro. El capitán puede aportar manejo de los tiempos, orden en la salida y claridad al mediocampo. Rodolfo Arruabarrena debe definir si está en condiciones de ser titular y cuántos minutos puede disputar.
La dificultad de la visita no se limita al historial frente a Vasco: Boca también llega con un antecedente adverso en territorio brasileño. Su última victoria allí fue ante Internacional, en diciembre de 2020; desde entonces, acumuló empates y derrotas en distintas competencias. Esa secuencia agrega presión a una revancha en la que necesita imponerse para seguir en carrera.
Vasco intentará aprovechar la ventaja conseguida en Buenos Aires y la localía en el Maracaná. En la ida sostuvo el resultado incluso después de quedarse con diez jugadores, apoyado en una defensa que mantuvo la diferencia. Boca deberá encontrar espacios, aprovechar las ocasiones que genere y evitar errores que puedan sentenciar la serie. La revancha definirá cuál de los dos equipos llega a la final.
+ Seguir a El Intransigente en Google

