El Gobierno ya trabaja en el operativo para el regreso de la Selección argentina después del Mundial, pero lo hace casi en puntas de pie. La razón no tiene que ver con dudas logísticas ni con especulaciones sobre la convocatoria —que se descuenta masiva, pase lo que pase el domingo—, sino con un pedido expreso del plantel de Scaloni: no quieren que se hable del tema antes de jugar la final contra España.
“La Selección no quiere saber nada con que hablemos del tema”, confesaron en Casa Rosada. “Dejemos de mufar”, repiten desde Balcarce 50 cada vez que surge la pregunta. El grupo de jugadores ya avisó que no tiene intención de hablar “de nada antes de jugar” y que las decisiones sobre el regreso se tomarán en el vestuario, después del partido. El Gobierno acata con buena predisposición: “Vamos a poner todo a disposición, pero depende de ellos”.
Mientras tanto, la planificación avanza sin ruido. Este mediodía, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva encabezó una reunión con representantes de las Fuerzas Federales, Casa Militar y la cartera de Seguridad porteña para comenzar a diseñar el dispositivo de seguridad. Fue sin grandes anuncios, sobre todo después de las críticas que le valió al Gobierno la conferencia de prensa de la semana pasada por adelantarse públicamente.
El motivo de la cautela extrema no es solo la superstición. En el oficialismo admiten que están “decididos a no ofender a la Selección” y que cualquier paso en falso puede generarles un conflicto innecesario con el plantel y con la opinión pública. El recuerdo del operativo del Mundial de Qatar 2022 —donde la caravana terminó siendo interrumpida y los jugadores debieron ser trasladados en helicóptero— sigue presente como antecedente de lo que puede salir mal si la logística no acompaña.
Entre las medidas bajo análisis está la posibilidad de declarar feriado o asueto el lunes o martes, pero esa definición también quedará para después del partido. “Lo comunicaremos el próximo domingo pos partido”, anticiparon desde Balcarce 50, conscientes del impacto que tiene la medida para millones de argentinos que trabajan, estudian o dependen del transporte público. La decisión dependerá en buena medida de lo que resuelva el plantel sobre cómo y cuándo quiere volver al país.
Con información de Infobae.
