Uno ya se calzó la número 10 de la Selección durante una ausencia temporal de Lionel Messi. El otro apunta a hacérsela en la próxima ventana FIFA de amistosos, a mediados de noviembre, para tomar la posta dejada por el crack. El duelo de “herederos” entre Franco Mastantuono y Nico Paz disputado este domingo en la Serie A terminó siendo favorable para el segundo por el 3-1 del Como ante la Fiorentina. Y también en cuanto a lo individual.
No resultó ninguna sorpresa el triunfo del equipo sensación de la temporada pasada en la Serie A italiana, que aún jugando Champions League se mantiene en posiciones de vanguardia y con 14 puntos, quedó a cinco de los líderes Inter y Lazio. Además, la Fiore está teniendo nuevamente un arranque de torneo muy malo y figura penúltima con apenas cuatro unidades en siete fechas.
Con el resultado casi cantado, acaso lo más llamativo fue la diferencia individual entre los exReal Madrid. Paz viene volando alto desde el año pasado y este domingo volvió a ser figura, conduciendo los hilos de su equipo. Algunas veces muy retrasado en el campo ya sea para defender o manejar la pelota y hacer correr el reloj, y otras avanzando en el campo y distribuyendo a conciencia, como en el contraataque del 3-1 final: recuperó la pelota en campo propio y manejó la contra llevándose a tres marcas para un lado -una de esas, la de Mastantuono- hasta dejar al griego Anastasios Douvikas mano a mano con el último defensor (linda bicicleta y gol de caño). Previamente, al cierre de la primera parte se anotó también un gol con un cabezazo muy interesante.
Ojo, el exRiver también se involucró en los festejos de la Fiorentina. Festejos en plural porque hubo dos: el del 1-2 parcial, originado en un lindo córner suyo que, tras algunos rebotes, capitalizó el croata Marin Pongracic; y el de lo que parecía ser el empate sobre el final de la primera parte, anulado vía VAR minutos después por un offside. Mastantuono metió el centro en esa jugada (cabezazo de Pongracic) y fue tanta la emoción del pibe que le pasó por arriba a su entrenador, Paolo Vanoli, y lo mandó al piso durante la celebración.
Pero Mastantuono fue una cosa con la pelota parada y otra muy diferente, en movimiento. Cuando le tocó hacerse cargo del equipo, sin ideas colectivas y superado por su rival, perdió muchas pelotas que fueron salvadas por David de Gea. Una de esas ante nada menos que Paz, quien terminó probando desde mitad de cancha y se fue cerquita. Seguramente se vuelvan a ver las caras dentro de poco, pero ya con la camiseta de la Selección.

