Este jueves 8 de octubre celebra sus cien años de vida el estadio de tenis más importante de la Argentina: la Tribuna Central Horacio Billoch Caride del emblemático Buenos Aires Lawn Tennis Club, el recinto en el que se disputa todos los años el Argentina Open, festeja el centenario de su inauguración.
Conocido en el ambiente como La Catedral, no sólo fue el escenario de memorables partidos entre leyendas y el sitio en el que Guillermo Vilas impulsó y masificó este deporte en la Argentina, sino que también fue, en el momento de su nacimiento, el primer estadio de hormigón de la ciudad de Buenos Aires y, durante muchos años, el más grande de Sudamérica para la práctica de tenis.
La Catedral nació un año antes, el 26 de octubre de 1925, cuando Henry Woodgate, por entonces presidente del club, solicitó junto a la comisión directiva los presupuestos necesarios para construir un estadio de tenis. La obra se financió con el aporte de los socios y comenzó en mayo de 1926, con los planos gratuitos que diseñaron Alberto y Carlos Dumas -ingeniero y arquitecto-, quienes asumieron también, de manera desinteresada, la dirección de la construcción.
La inauguración del estadio tuvo lugar cinco meses después, para la disputa de las finales de la Copa Mitre entre Argentina y Brasil. Un año más tarde, en noviembre de 1927, hubo una presentación oficial de impacto internacional: estuvieron los franceses Henri Cochet, Jean Borotra y Jacques Brugnon, piezas del famoso equipo de Los Mosqueteros que conquistó por primera vez la Copa Davis ese año para su país (contra Estados Unidos en Philadelphia; el cuarto integrante era René Lacoste), y Marcelo T. de Alvear, el presidente de la Nación.
Para dimensionar el valor histórico que representa la Tribuna Central Horacio Billoch Caride alcanza con remarcar que incluso cumplió los cien años antes que el Stade Roland Garros, en el Bois de Boulogne de París, que fue construido en 1928. Muchos años después de su construcción, en 1953, el estadio del Buenos Aires fue ampliado para llevar al doble su capacidad, a través de una obra proyectada por Mario Roberto Álvarez: hoy puede albergar hasta 5027 espectadores.
El emblemático estadio no sólo emerge como un símbolo para los porteños, sino que su trascendencia es mayor. En ese lugar se disputó casi medio centenar de partidos de la Copa Davis y se desarrolla el Campeonato del Río de la Plata, que se pone en juego desde 1893 y se sostiene desde entonces de manera ininterrumpida -uno de los torneos de tenis más antiguos del mundo-. Desde hace 25 años, sobre todo, es el escenario del Argentina Open, el único torneo de ATP de la Argentina.
En el polvo de ladrillo de la cancha de este histórico estadio estuvieron todas las grandes leyendas de este deporte: desde los argentinos Guillermo Vilas, Gabriela Sabatini, José Luis Clerc, Norma Baylon, Juan Martín del Potro, Florencia Labat, Guillermo Coria, Paola Suárez, David Nalbandian, Gastón Gaudio, Martín Jaite, Guillermo Cañas y Enrique Morea, hasta míticos campeones internacionales como Rod Laver, Billie Jean King, Björn Borg, Martina Navratilova, John McEnroe, Steffi Graf, Andre Agassi, Mats Wilander, Serena Williams, Roy Emerson, Ilie Năstase, Margaret Court, Ivan Lendl, Monica Seles, Rafael Nadal, Venus Williams, Gustavo Kuerten, Carlos Moya, Marat Safin, Juan Carlos Ferrero, David Ferrer, Dominic Thiem, Stan Wawrinka y, más cercano en el tiempo, Carlos Alcaraz.
El Buenos Aires Lawn Tennis Club, que celebró los 130 años en 2022, está enclavado en el icónico Parque 3 de Febrero desde 1910, a metros de la entonces Estación Golf, hoy llamada Lisandro de la Torre, del Ferrocarril Mitre, ramal Tigre. En el presente cuenta con 1200 socios. El nombre de su estadio responde a la figura de Horacio Billoch Caride, presidente del club durante 35 años -asumió en 1968-, jugador de tenis, mandamás de la Asociación Argentina de Tenis (AAT) en dos períodos (1967-1973 y 1979-1980) y juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
El próximo 24 de octubre, desde las 17, la Legislatura porteña descubrirá, con motivo de la celebración del Centenario, una plaqueta conmemorativa del estadio.

