Nicolás Ramírez fue designado para dirigir el Superclásico entre Boca y River del domingo 1 de noviembre, pero la noticia no cayó bien en ninguno de los dos clubes. Los antecedentes del árbitro y la presencia de Silvio Trucco en el VAR alimentan los cuestionamientos de la previa.
En el Xeneize todavía recuerdan lo ocurrido en septiembre de 2024, cuando el juez anuló el gol agónico de Milton Giménez por una mano previa. En aquella jugada, además, los futbolistas reclamaron una infracción de Franco Armani sobre el delantero antes de que la pelota le tocara el brazo.
La bronca también se relaciona con el clásico de abril de 2025, cuando el equipo perdió 2-1 en el Monumental. Tras ese encuentro, Marcos Rojo cuestionó las amonestaciones recibidas durante el primer tiempo y apuntó contra el arbitraje.
Qué reclama River y por qué también mira al VAR
En Núñez, el antecedente más cercano es el Superclásico de noviembre de 2025, cuando Boca se impuso por 2-0 en La Bombonera. Desde el Millonario cuestionaron la acción previa al primer gol de Exequiel Zeballos, al considerar que Milton Giménez había cometido una falta sobre Paulo Díaz que no fue sancionada.
El VAR también aparece en el centro de la discusión. En River recuerdan otras intervenciones recientes que derivaron en goles anulados, mientras que en Boca tienen presente el penal sancionado contra Agustín Sández por un contacto con Pablo Solari en el clásico de 2023, tras un llamado desde la cabina. Aquella revisión estuvo a cargo de Trucco.
Los números de Ramírez en los Superclásicos muestran dos triunfos de River y uno de Boca. El primero fue el 1-0 del Millonario en 2024; luego llegó el 2-1 en el Monumental, en abril de 2025; y el antecedente más reciente fue el 2-0 del Xeneize en noviembre de ese año.
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