Zaragoza es la capital del baloncesto español. O lo será, al menos, en los próximos tres días. También puja por ese honor durante el resto de la temporada, con dos equipos, el femenino y el masculino, en la máxima categoría. Ellas lucen especialmente. Solo Valencia puede presumir de un escenario así. Pero tampoco necesitamos elegir entre mamá y papá. Este fin de semana le toca el turno a la ciudad aragonesa, que ha organizado una gran fiesta en torno al basket nacional.
Este viernes acogerá el España-Portugal masculino, clasificatorio para el Mundial de Qatar 2027. Y sábado y domingo albergará dos partidos de la Selección femenina, contra Mali y China, los últimos preparatorios antes de desembarcar en el Mundial de Berlín, donde debuta el viernes 4 de septiembre. Dos grandes historias concentradas en el Príncipe Felipe, una cuna del baloncesto.
Chus Mateo ha podido reunir, por fin, al mejor equipo posible, solo alterado por la baja final de Santi Aldama. Los demás están todos, si excluimos de esa ecuación a Ricky Rubio. Y entre ellos, mucha juventud emergente, liderada por cuatro jugadores de la NBA: Hugo González, Aday Mara, Baba Miller y Sergio de la Larrea. El debut de Mara, uno de los héroes del año con su título NCAA, se produce además en su casa: Zaragoza. Otro aliciente más. Un torrente de ilusión que completan varios clásicos: los hermanos Hernangómez, Pradilla, Brizuela…
La Selección femenina también genera esperanza para el inminente Mundial con una mezcla similar, de juventud y veteranía, a la espera de que todavía lleguen cinco refuerzos desde la WNBA con Awa Fam al frente. La Familia ha formado dos equipos que auguran un brillante futuro, aunque quizá no haya que aguardar tanto. Son dos Selecciones con un estupendo presente. Con Zaragoza como lanzadera.
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