Novak Djokovic parece dispuesto a vencer al tiempo. A sus 39 años, el serbio busca dejar atrás una temporada plagada de problemas físicos y se instaló en la final del Abierto de China, donde intentará mantener su invicto y coronarse por séptima vez. Enfrente tendrá al australiano Alex de Miñaur, que venció 6-4, 3-2 y abandono al polacto Hubert Hurkacz.
Luego de su impactante victoria ante el alemán Alexander Zverev en los cuartos de final, Djokovic tuvo otra valla alta para superar: el ex número uno del mundo Daniil Medvedev. Y en eso estaba, cuando el ruso, ofuscado por el marcador y por un punto perdido, lanzó una pelota a la tribuna, con tanta mala fortuna que le pegó en el ojo a un espectador, lo que determinó su automática descalificación. “Fue un accidente al cien por cien”, se disculpó Medvedev, que perderá los 200 puntos que ya tenía ganados y deberá pagar una multa de 200.000 dólares por lo sucedido.
Hasta el momento de la definición y luego de dos horas y 17 minutos de batalla, Djokovic se imponía 7-5, 5-3, 15-15 y sacaba para el partido. Claro que eso no era ninguna garantía, ya que el serbio padeció con el servicio a lo largo de la mayor parte del partido y había vivido al borde del quiebre en casi todos sus turnos de saque. En total afrontó dieciocho oportunidades de quiebre y salvó dieciséis, un ejercicio de supervivencia que sostuvo su candidatura incluso cuando el servicio no le ofrecía refugio.
Por el contrario, aprovechó muy bien las diez oportunidades que dispuso, con seis rompimientos, entre ellos el que lo colocó 5-3 y saque. Y ahí fue la acción clave. “Cuando vi el resultado, me sentí horrible”, declaró el ruso, que insistió en que su principal preocupación era el estado del espectador. “Espero que esté bien, porque nunca se sabe con este tipo de situaciones”, señaló. “Espero poder reunirme con él y compensarlo de alguna manera”, completó.
Djokovic también se mostró afectado por el desenlace, parecido al que vivió en el US Open 2020. “Lo siento por Daniil porque conozco esa sensación. En 2020, en circunstancias similares, también fui descalificado. Es horrible”, declaró el serbio, en referencia al duelo de los octavos el final del Abierto de Estados Unidos, cuando fue descalificado durante su partido contra el español Pablo Carreño después de golpear una pelota que alcanzó en el cuello a una juez de línea.
En cuanto al partido, el propio Djokovic reconoció que nada estaba asegurado a pesar de estar a tres puntos del triunfo al momento de la descalificación. “Había que trabajar extremadamente duro en cada punto”, explicó sobre un duelo que calificó de “muy, muy agotador”.
El campeón de 24 Grand Slam encadenó su victoria número 33 sin derrotas en Beijing y disputará este martes su séptima final en el torneo ante el australiano Alex de Miñaur, número del mundo, al que venció en tres de las cuatro ocasiones en las que lo enfrentó.
El otro torneo que se lleva a cabo esta semana es el ATP 500 de Tokio, donde el español y número 3 del mundo, Carlos Alcaraz, se metió en la final luego de un trabajado triunfo sobre su compatriota Jaume Munar por 5-7, 6-3 y 6-1. Su oponente en el partido decisivo será el checo Jiri Lehecka, quien superó con un sólido 6-4 y 6-2 al monegasco Valentin Vacherot.

