Página/12 en Estados Unidos
Enviado especial a Nueva York
1) Ese “solo un partido” que significó todo para la Selección, jugando sus mejores minutos del Mundial. Que significó todo para el país, regalando un triunfo generacional para muchos que no vivieron el del ‘86 ni tampoco el del ‘98. La inspiración agónica de Messi, el bombazo de Enzo, el cabezazo de Lautaro, la bandera de “Las Malvinas son argentinas”, la barrida de Paredes contra Bellingham, alguna que otra linda patada o topetazo, el congelamiento final de los ingleses teniendo la pelota un 12% contra el 88% de los nuestros en la última media hora… El 2-1 a Inglaterra fue, sin lugar a dudas, el partido de la Copa. Eterno.
2) Pasó un montón de tiempo desde el debut de la Selección contra Argelia en Kansas City, pero todavía perdura la sensación de incredulidad por el triplete de Messi. Nadie esperaba semejante vigencia del crack ni tanto protagonismo en un equipo que venía andando sin rueditas, pero en esta Copa se rindió ante su líder. El llanto en el festejo del primer gol por la situación que atravesaba su familia, la sonrisa de un pibe jugando en el barrio en los otros dos. Un Messi memorable, una vez más.
3) La remontada de todos los tiempos. La Selección desbloqueó diferentes niveles de emociones desde dieciseisavos hasta semifinales, pero ninguna tan infartante como la vivida ante Egipto en Atlanta por los octavos de final. De estar 2-0 abajo y armando las valijas a ponerse 3-2 en 15 minutos, algo nunca visto en la historia de los Mundiales. Como para poner en aviso al resto del mundo que la cosa iba en serio.
4) Desde los banderazos en cuanta ciudad estadounidense pisó la Selección hasta los festejos multitudinarios por todo el país tras el triunfo sobre los ingleses y luego de la final perdida también. A fuerza de choripanes, fernets, cumbia, cuarteto y mucho aguante, los hinchas argentinos dejaron su huella en tierra yanqui y se apoderaron de las coberturas de los noticieros locales y las redes sociales por su pasión desbordante. En materia de colorido, compartió el podio de hinchadas más celebradas junto a los vikingos noruegos y su célebre remo colectivo y los escoceses, atrapantes para el ojo ajeno por sus polleras y gaitas.
5) No terminó con el título como la de “Muchachos”, pero “La cuarta estrella” sobresalió entre las miles de canciones que se intentaron propagar por redes durante los días previos y se convirtió en la preferida de hinchas, jugadores y cuerpo técnico en este Mundial. “Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo”, un lema que perdurará.
6) Lo inolvidable no es necesariamente bueno y, en ese sentido, este Mundial lo será por la mano que metieron la FIFA y Estados Unidos en el deporte más puro. Incluso en el reglamento, con las pausas de hidratación para transformar los partidos en cuatro cuartos estilo NBA y recaudar más en publicidades, o la insólita regla de tarjeta roja por hablar tapándose la boca (castigo solo apto para guaraníes). Ni hablar de la tecnología para nada clara que dejó afuera a Croacia contra Portugal al detectar un roce de la pelota en la cabellera de un balcánico, la misma que no advirtió el golpe en un cable en el gol de Inglaterra contra Noruega. Hasta un show de medio tiempo hubo en la final, aunque bueno, para ser honestos, fue tan flojo que será rápidamente olvidado, quizá no tanto como el llamado de Trump a Infantino para que juegue el delantero Balogun tras ser expulsado.
7) La primera gran emoción de la segunda fase la generaron Gustavo Alfaro y sus guerreros al eliminar a Alemania por penales con una actuación soberbia de Orlando Gill, arquero de San Lorenzo, y el tiro definitivo de José Canale, defensor de Lanús. Ocho de los titulares de ese partido juegan o jugaron en el fútbol argentino, orgullo nacional. Además, la gesta paraguaya fue acompañada por unas declaraciones muy poco felices de los alemanes tras la eliminación.
8) Fue tan vertiginoso el camino de la Selección que las lágrimas derramadas en este Mundial habrán sido récord. Y un buen aporte lo realizó el gran técnico de la Selección, más conocido dentro del plantel como “La Llorona” según reveló él mismo. Como no podía ser de otra manera, el entrenador récord de nuestra historia también se quebró tras la derrota final al hablar de sus jugadores en conferencia de prensa. El chofer de La Scaloneta pudo no haber encontrado el rumbo contra España, con un planteo cauteloso que no pudo corregir con el correr de los minutos ni con los seis cambios disponibles. Golpeado, no dejó en claro su continuidad después de diciembre. Ojalá se dé.
9) No es ninguna rareza que algunos futbolistas salten a la fama en pleno Mundial, pero pocas veces sucedió lo de Vozinha. El arquero de 40 años de Cabo Verde fue la gran figura de la gran sorpresa de la Copa y despertó el interés de clubes muy famosos por sus tremendas atajadas, su amable personalidad y, sobre todo, los 25 millones de seguidores que sumó en su cuenta de Instagram. Tantos que ya pocos recuerdan el nombre completo del neozelandés que también se hizo famoso antes del Mundial, no por lo hecho dentro de la cancha.
10) Van pasando los Mundiales, jugadores, también técnicos, pero los que no pasan son los memes. En esta modernidad que nos toca, la burla ingeniosa en formato imagen sigue siendo la reina una vez terminan los partidos. Sudamérica fue protagonista con los “Infartina”, el gesto de Messi contra Bellingham o el “dale de una vez” de Bielsa en plena entrevista tras la eliminación de Uruguay en primera fase. Europa, con el sinfín de bromas con Haaland por su forma de caminar o el carismático hermanito de Lamine Yamal. Hasta la final dejó material, sobre todo con Ronaldo y Ronaldinho escoltando a Madonna en un buggy, en una escena que muchos todavía intentan descifrar si fue real o solo una pesadilla.

