La trágica muerte de Brandon Clarke, jugador de Memphis Grizzlies, el pasado mes de mayo todavía sacude el panorama del baloncesto. Por fondo y forma. Recientemente el medio que avanzó su deceso ha confirmado también la causa del mismo, una mezcla de heroína y cocaína que derivó en sobredosis.
Al ala-pívot nacido en Los Ángeles, que tenía 29 años, le faltaba por completar una temporada más del contrato que tenía firmado en la NBA. Y es motivo de fricción después de que saliera a la luz el motivo del fallecimiento y se encare en verano el siguiente curso deportivo. 12,5 millones de dólares brutos que, según informó el periodista Alex Schiffer (Front Office Sports), no serán cobrados por los herederos del protagonista directamente por el conjunto de Tennessee y sí por un seguro externo. Controvertida asunción, dado que el agente de Clarke (Mark Bartelstein / Priority Sports) ha desmentido este supuesto.
Se ha sacado de caja el sueldo de la pasada campaña, que había terminado para Clarke y los Grizzlies cuando el suceso tuvo lugar, y los pagos por parte de la franquicia se realizarán hasta octubre. Ahí se finalizará la relación. El contrato queda rescindido por la muerte de Brandon por el mero hecho del fallecimiento.
La información añade que no sólo esos millones no saldrán del bolsillo de los Grizzlies, tampoco contarán para el salary cap aunque estuvieran comprometidos mediante el acuerdo entre partes.
No se terminará aquí esta historia, porque Clarke sí poseía una póliza de seguro de vida externa por la que sus supervivientes recibirían una cantidad de dinero por deceso. La duda está en si hay que recurrir a ella y en qué condiciones, por si la causa de la muerte fuera óbice para que se pagara todo ese gran sueldo ya firmado.
RELACIONADO | Así se contó su fallecimiento
El CBA -convenio colectivo- de la NBA reza que el equipo puede asegurar al jugador mediante el contrato entre empleador y empleado en caso de muerte y entonces el dinero quedaría garantizado si eso ocurriera. La agencia que le representaba apunta que así se negoció, con esa cláusula, será la que se tenga que mover ahora para facilitar el dinero a los herederos de Brandon (con ese seguro contratado). Incluir o no una apartado para proteger el valor económico en caso de deceso es una cuestión particular de cada entidad de la NBA, ya que ni en todos los equipos de ésta ni en el resto de las ligas estadounidenses hay un criterio homogéneo respecto a esto. Su representante quiso aclarar el asunto en Yahoo: “La familia de Brandon y su patrimonio están completamente protegidos en su contrato. El apoyo que toda la organización de los Grizzlies ha mostrado hacia ellos durante este momento devastador ha ido más allá de las palabras”. Queda ver si la causa de la muerte, no es un obstáculo para que el seguro se haga cargo de la cantidad restantes, esos más de doce millones de dólares.
pic.twitter.com/RvDXJCxlWQ
— Memphis Grizzlies (@memgrizz) May 12, 2026
Clarke, formado en Gonzaga, fue el 21º elegido del Draft de la NBA en 2019. Por los Thunder pero traspasado a los Grizzlies de inmediato. Se le valoraba por saber leer el juego desde su posición, la de ‘4′, donde vio de primera mano el despegue de Ja Morant y la llegada del español Santi Aldama. Sufrió, eso sí, lesiones que le minaron: rotura del Aquiles en 2023 y esguince en el cruzado posterior de la rodilla derecha en 2025. En 309 partidos de fase regular firmó 10,2 puntos y 5,5 rebotes con un 60% de acierto en tiros de campo. El último caso de deceso en activo de un jugador de la NBA databa de una década atrás: Bryce Dejean-Jones, miembro de New Orleans Pelicans.
Noticias relacionadas
Los Angeles Lakers
Doncic empieza de nuevo
NBA
Un nuevo techo en la NBA
Nuestra Newsletter y alerta informativa en canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí para la información.

