Franco Colapinto completó otra buena clasificación y logró meterse en Q3 por tercer Gran Premio consecutivo. Y además, gracias a una penalización sufrida por el español Carlos Sainz, el piloto argentino largará este sábado en la novena posición en el circuito callejero de Bakú, en la decimoquinta prueba de la temporada de la Fórmula 1.
La pole position le correspondió al británico George Russell, que voló con su Mercedes y aprovechó un error de su compañero de equipo y líder del torneo, Kimi Antonelli, que tocó un muro en la Q1 y se tuvo que conformar con el puesto 16 para la salida de mañana. En tanto, Pierre Gasly llevó bien adelante al Alpine, con un destacado séptimo puesto por delante de Max Verstappen, muy retrasado con su Red Bull.
Luego de una sólida Q1, en la que pasó 12°, pero sin necesidad de arriesgar el último intento, cuando la pista ya estaba en mejores condiciones, Colapinto trabajó en función de equipo en la Q2. Y en esa labor, mostró lo mejor del viernes: primero ayudó a que Pierre Gasly lograra el objetivo de clasificarse para la Q3 y, sobre el límite de tiempo, y sin la colaboración de su coequiper, consiguió la vuelta que le permitió meterse entre los 10 mejores.
“Fue difícil sin la succión, sin el rebufo, fue complicado. Hacer toda la Q2 sin nadie adelante me costó bastante tiempo en las rectas, así que eso fue complicado. Pero después contento. La vuelta fue muy buena para pasar a Q3″, analizó argentino, sobre la manera en que pudo marcar el giro para continuar en competencia. La larga recta de 2.200 metros penaliza al auto que no viene en succión, lo que se estima en que se pierden entre 4 y 5 décimas. Por eso, resultó muy meritorio lo conseguido.
Ya en el último segmento, un error en la curva 15, cuando se pasó de largo y bloqueó fuerte los neumáticos, ya no le dio chance para buscar una buena vuelta. Sin tiempo para cambiar neumáticos, hizo un último intento con las gomas usadas, pero no le alcanzó para mejorar el puesto que ya tenia, más allá de luego beneficiarse con la penalización de Sainz. “La Q3 no fue buena. Creo que no es que no hice una buena vuelta, pero no puse nada junto y el auto no se sentía bien de vuelta”, se lamentó el argentino, que dejó un mensaje de preocupación para lo que viene.
“El auto está un poco inconsistente, los frenajes me están costando este fin de semana. No estoy pudiendo frenar fuerte y bien sin bloquear. Estoy calentando mucho las gomas en los frenajes y después me cuesta la curva por eso. Fue una complicación de este fin de semana que no pudimos solucionar”, explicó el pilarense, que arrancará este sábado con la misión de volver a meterse en la zona de puntos, como lo hizo en los últimos dos Grandes Premios de Monza y de Madrid.

