La Selección argentina acaba de eliminar a Inglaterra del Mundial. El país se une en el festejo y entre quienes festejan está Charly García, asomado a su mítico balcón de Coronel Díaz y Santa Fe, en Barrio Norte. La multitud lo ve y empieza a cantar el “Charlyyyy, Charlyyy”. “Pero no bombardeen Barrio Norte”, cantó Charly en los 80, años en que también cantaba que se podía hacer un gol y “llevar tu nombre al cielo”, pero que si no tenías un poquito de amor para dar de nada servían las virtudes, advertía desde Yendo de la cama al living, disco emblemático. Que además fue presentado en el estadio de Ferro Carril Oeste, importantísimo escenario futbolero de la Ciudad de Buenos Aires.
A Charly, quien en estas horas es noticia porque cumple 75 años, siempre le gustó el fútbol. Se hizo de River pero antes era de San Lorenzo. El cambio se debió a su idea de rebelarse a la herencia paterna. Pero con los años se lo identificó más con la Selección. Estuvo con Lionel Messi, foto incluída, en el Monumental, luego del partido entre Argentina y Venezuela por las Eliminatorias del año pasado. También en la despedida de Messi del Seleccionado, ante Benín, hace unas semanas. Dos de los máximos ídolos de la historia cultural argentina juntos. El tercero a la mesa es Diego Maradona.
A Diego, una vez le escribió: “Querido amigo: yo pasé por internaciones en las que gasté dos o tres años de mi vida, en clínicas, escuchando a psicólogos que niegan a ‘gente diferente’. Es imposible que entiendan a ‘gente diferente’. Te doy un consejo: seguirlos es una absurda estupidez y recordá que sos un genio y que todos te aman. Contá conmigo”. Pero lo más emotivo se lo dedicó cuando murió: “Nunca me voy a olvidar de nuestras charlas. Cuando te pregunté: Qué título le pondrías a tu 2do gol a Inglaterra al toque me respondiste: ‘Miré el arco y esquivé patadas’. Siempre me alucinó tu humildad y tu capacidad de ver las jugadas antes que todos. Espero que estés en el club de los 27 con Kurt Cobain, Brian Jones y gente buena. Espérame ahí… Invita la casa. No te equivoques con el paraíso”.
En los desenfrenados 90, Charly y Diego andaban entre fiestas y excesos. El 23 de octubre se cruzaron en un programa de televisión 360, Todo para ver, conducido por Julián Weich, al que Charly había ido a celebrar su cumpleaños junto a una lista de invitados. Entre ellos, aparecieron Diego Maradona y Claudia Villafañe. Aquella vez Charly presentó Maradona Blues, canción compuesta junto a Claudio Gabis. “Charly y yo compusimos Maradona Blues espontáneamente el día en que Diego quedó fuera del Mundial, a eso de las cuatro o cinco de la mañana, llenos de desilusión y tristeza”, contó Gabis.
Se divirtieron, y mucho, cuando se cruzaron otras veces en la televisión. En 2005, en La noche del 10. Maradona, fanático de Charly, le preguntó porque se tiró de un noveno piso de un hotel mendocino. “¿Sabés por qué me tiré? (…) Cuando estaba en el aire esperaba verlo a Dios… y no te vi”, le contestó. Pero lo más inolvidable ocurrió cuando terminaban los 90, en el programa La biblia y el calefón, del recordado Jorge Guinzburg, cuando se reunieron Diego, Charly, Joaquín Sabina -con camiseta de Boca firmada por Diego- y Graciela Alfano. Dicen que la pasaron tan bien que se quedaron en la casa de Guinzburg charlando hasta las 4 de la tarde siguiente.
Por invitación de Guillermo Coppola, estuvo en La Bombonera la tarde del partido despedida. La hinchada de Boca lo ovacionó a pesar de su identificación con River. “Yo no podía ser menos, así que levanté los brazos y saludé. A Coppola no lo vi más. Así que me quedé viendo el partido con la hinchada de Boca. Yo les avisé que era de River, pero los pibes tenían la mejor”.
Por aquellos años, Charly era una bomba siempre a punto de estallar. Eran los tiempos de La hija de la lágrima y de recitales que terminaban de manera caótica por su mal humor. Se enojó con su músico Fernando Lupano, bajista de los más reconocidos, porque había sufrido un esguince jugando al fútbol. “¿No sabés que el deporte hace mal? Tomar sol te hace mierda, jugar al fútbol ni te cuento y nadar es lo peor de todo. Dedicate a la prostitución”, le dijo Charly. La anécdota se lee en el libro No digas nada, del periodista Sergio Marchi. Fue publicado en 1997 y actualizado en 2024. En esas páginas se lee también que a Charly le gustaba el fútbol, “pero no posee la paciencia como para ver un partido. Incluso lo juega bastante bien, aunque se canse rápido”. Lo mismo le dice Nito Mestre a Marchi; y le aclara que García jugaba de delantero.
Hay quienes dicen que, por el contrario, no era para nada bueno como jugador. Son quienes lo recuerdan de los partidos de los años 80 entre los integrantes de Serú Girán y Spinetta Jade, músicos, productores, asistentes. Hay en las redes sociales una foto de 1980 tomada por David Lebón en la que se los ve corriendo una pelota.
En 2013 le dio una entrevista al diario deportivo Olé en la que contó que se salvó de la tragedia de la Puerta 12, al menos 200 muertos el 23 de junio de 1968 en cancha de River: “Fue uno de los episodios más trágicos que viví. Con mis amigos entramos en el segundo tiempo y desembocamos derechito en la Puerta 12. Ahí nos dimos cuenta de que estábamos en medio de la hinchada de Boca, así que nos fuimos a la mierda. Caímos en la tribuna de River y por eso me salvé. Si no, estaba en el matadero”.
En 1986, Charly y su amigo Pedro Aznar grabaron un disco espectacular. Se llama Tango. Su canción de difusión era Hablando a tu corazón. Empezaba así: “Oh, no puedes ser feliz / Con tanta gente hablando, hablando a tu alrededor / Oh, dame tu amor a mí / Le estoy hablando, hablando, hablando a tu corazón”. Cuarenta años después, el tema volvió a sonar en las radios con motivo del Mundial. Se lo compaginaba con la imagen de Lionel Messi. Pero como sea, Charly siempre está.

