(BUENOS AIRES).- “Según informó el periodista Germán García Grova, Talleres rechazó las propuestas realizadas por Boca y, salvo que se produzca un cambio radical en las próximas horas, Galarza continuará jugando en Córdoba.” La información complicó el intento de Boca por incorporar a Matías Galarza cuando la negociación había entrado en una etapa decisiva. La propuesta de Boca apuntaba a adquirir el 80 por ciento de los derechos económicos del mediocampista por una cifra cercana a los cuatro millones de dólares.
Boca formalizó la propuesta en las últimas horas, después de acelerar las gestiones para intentar cerrar el arribo del volante antes del cierre del mercado. La diferencia económica con Talleres se convirtió en uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo. El rechazo de las ofertas frenó una operación que, hasta ese momento, había avanzado hacia una resolución. La propuesta contemplaba una compra parcial de los derechos, ya que no incluía la totalidad.
La urgencia de Boca está vinculada con la necesidad de resolver el refuerzo en un plazo muy corto. El club buscaba utilizar el cupo especial que se abrió tras la lesión de Tomás Aranda, por lo que el margen de maniobra se redujo considerablemente. En ese escenario, Galarza había tomado fuerza como una alternativa concreta para el mediocampo. La negativa de Talleres complica ese plan y obliga a revisar la estrategia para reforzar esa zona.
Matías Galarza ya había estado en el radar de Boca durante mercados de pases anteriores. Su presente en Talleres volvió a instalarlo como objetivo, y en 2026 fue una pieza importante del equipo cordobés. El mediocampista disputó prácticamente todos los partidos del conjunto antes de recibir una expulsión frente a San Lorenzo, un dato que muestra el peso que tenía dentro de la estructura de Talleres.
Talleres no aceptó desprenderse del jugador en las condiciones planteadas por Boca. El club cordobés mantiene a Matías Galarza bajo contrato hasta diciembre de 2028, un vínculo que sostiene su posición en la negociación. Las condiciones económicas no convencieron a la dirigencia de la institución y las propuestas fueron rechazadas. Por ahora, la postura de Talleres es que el mediocampista se queda en Córdoba.
La decisión representa un revés para Boca, cuya dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme, había acelerado las gestiones para concretar el arribo del volante. La operación no está oficialmente cerrada en sentido definitivo, pero el rechazo deja a la dirigencia ante dos opciones: modificar sustancialmente la propuesta o cambiar de objetivo. El margen es mínimo porque la búsqueda estaba atada al cierre del mercado y al cupo especial disponible.
El próximo movimiento dependerá de Boca y de su capacidad para destrabar la diferencia económica dentro del tiempo disponible. Talleres espera que no aparezca una oferta capaz de cambiar el escenario, mientras el club de la Ribera debe resolver si insiste por Galarza o busca otra alternativa para el mediocampo. La señal actual indica que el futbolista continuará en Córdoba, aunque la transferencia no fue cerrada de manera definitiva.

