(BUENOS AIRES).- “Tampoco se puede evaluar el trabajo de una persona en solo 60 días”, sostuvo Stefano Di Carlo, presidente de River, al salir a defender la gestión de Pablo Longoria. El dirigente le pidió paciencia a los hinchas y adelantó que el análisis definitivo llegará recién con el mercado de enero.
Longoria asumió como director deportivo a fines de abril y su figura empezó a recibir críticas por la mala actualidad del equipo. “Longoria vino a darnos apoyatura en el armado de la estructura y en la operación del fútbol”, detalló Di Carlo, y recordó que el español fue presidente del Olympique de Marsella y cuenta con una amplia trayectoria en gestión deportiva.
Di Carlo admitió que la dirigencia pudo haber generado confusión con la denominación del cargo. “Quizá el error fue no ponerle el nombre tradicional en nuestro país que es el del gerente de fútbol”, reconoció. La aclaración busca ordenar las expectativas sobre un rol que, según el presidente, debe medirse más allá de los resultados inmediatos.
El titular del Millonario consideró prematuro hacer un balance después de apenas dos meses y explicó que el momento exigía “rediseñar el plantel”. La salida de varios futbolistas fue una decisión estrictamente deportiva, con el objetivo de generar espacio para nuevos jugadores y construir un grupo con otras características.
“En todo caso lo haremos con el mercado de enero”, avisó Di Carlo. La frase funciona como un respaldo explícito a Longoria, pero también fija un límite concreto: la dirigencia observará el funcionamiento del área durante los próximos meses y recién entonces definirá si las decisiones fueron acertadas.
La apuesta por el español forma parte de una renovación profunda. River movió fuerte el mercado de pases y reformuló considerablemente el plantel, aunque los resultados no acompañaron y la presión crece sobre Eduardo Coudet, los jugadores y la propia dirigencia.
El propio Di Carlo explicó que la intención fue modificar la estructura del plantel para liberar lugares y realizar incorporaciones importantes que permitieran cambiar el rumbo deportivo. La salida o el apartamiento de determinados futbolistas respondió a una evaluación estrictamente futbolística, no a otras razones.
Longoria tendrá margen para consolidar su estructura y demostrar que su aporte puede ser determinante. Por ahora, la postura de Di Carlo es clara: no habrá un juicio apresurado y la evaluación de fondo quedará para el próximo mercado de enero, la fecha clave que marcará si la apuesta dio los resultados que el club espera.

